Buenos Aires, 2 mar (EFE).- El Banco Central de Argentina dispuso hoy una reducción de los encajes bancarios para los depósitos, una medida que busca reducir la masa de dinero inmovilizado, aumentar las tasas para los plazos fijos y fomentar así el ahorro en pesos argentinos.

La tasa de encaje, que el año pasado había sido elevada en cuatro puntos porcentuales, fue reducida hoy en dos puntos, según informó la autoridad monetaria en un comunicado.

El encaje bancario es la porción de los depósitos que los bancos deben mantener inmovilizada para hacer frente al retiro de depósitos por parte de sus clientes.

El Banco Central argentino explicó que a principios de este año decidió dejar de tomar de los bancos billetes y fomentar el intercambio de efectivo entre las propias entidades financieras para reducir los costes operativos.

El objetivo de esa decisión es lograr que el manejo de billetes se produzca de manera bilateral entre los bancos, sin usar al Banco Central como intermediario, lo cual reduce prácticamente a la mitad los costes de traslado de efectivo.

Al no poder descargar automáticamente en el Banco Central sus excedentes de billetes, el sistema bancario debe mantener en promedio un mayor nivel de efectivo en sus tesoros.

Según explicó la autoridad monetaria, ello ha supuesto en la práctica un aumento en la proporción de dinero inmovilizado, por lo que la reducción de encajes «viene a contrarrestar este efecto».

Pero además el Banco Central considera que la reducción de encajes puede mejorar las tasas que las instituciones pagan por los depósitos a plazo fijo.

«El encaje actúa en la práctica como un impuesto a los depósitos bancarios; al reducirse, el atractivo para los bancos de tomar depósitos es mayor», señala el comunicado.

El Banco Central aseguró que, aún luego de la bajada anunciado hoy, «los encajes se mantienen en un nivel que garantiza la liquidez del sistema» financiero local.