Río de Janeiro, 4 nov (EFE).- El 57,3 % de las carreteras federales de Brasil tiene deficiencias, que van desde problemas de señalización y pavimentación hasta fallas estructurales, según un estudio divulgado hoy por la Confederación Nacional del Transporte (CNT), que evaluó 100.000 kilómetros de vías en todo el país.

De acuerdo con el estudio de la patronal de los transportadores, el 6,3 % de las carreteras inspeccionadas estaba en “pésimo” estado, un 16,1 % en mal estado y un 34,9 % en estado regular.

Tan sólo un 42,7 % de las carreteras fue calificado como en buen o excelente estado, es decir con “condiciones adecuadas de seguridad” y de funcionamiento.

El porcentaje de carreteras en buen estado en 2015, sin embargo, supera al medido en un estudio similar en 2014 (37,2 %) y le permitió a la CNT registrar por primera vez dos años consecutivos de mejoría en las vías desde que comenzó a evaluarlas hace 19 años.

Según los datos de la patronal, tan sólo 212.300 kilómetros de la red nacional de carreteras están pavimentados, lo que representa el 12,4 % de los 1,72 millones de kilómetros de vías.

El estudio evaluó tan sólo las carreteras federales, sin incluir las regionales y municipales, y concluyó que un 48,6 % de las mismas tiene algún tipo de problema en su pavimentación, un 51,4 % presenta fallas de señalización y un 22,2 % problemas de geometría.

“Uno de los factores que más contribuyen para el mal estado de las carreteras es la gran cantidad de vías sin doble calzada (un 86,5 % del total).

La falta de una segunda vía eleva los accidentes”, afirmó el director ejecutivo de la CNT, Bruno Batista.

La patronal calcula que el mal estado en la pavimentación de las carreteras generó pérdidas para el país el año pasado por 46.800 millones de reales (unos 12.000 millones de dólares), la cuarta parte de los mismos por accidentes.

“Si todas las carreteras estuvieran en buen estado nos ahorraríamos 746 millones de litros de diesel por año, lo que equivale a 2.100 millones de reales (unos 538,5 millones de dólares)”, agregó Batista.

El dirigente admitió que los problemas pueden obedecer a la falta de recursos del Gobierno para invertir en las carreteras y defendió las concesiones a empresas privadas para que operen, mantengan y reparen las vías como mejor solución.

Batista agregó que el Gobierno ha avanzado lentamente en el proceso de concesión de carreteras y aseguró que habría empresas nacionales y extranjeras interesadas en las licencias si les ofrecieran garantías y contratos a largo plazo.

Según la patronal, entre las carreteras que ya fueron concedidas a la iniciativa privada, un 78,3 % fue calificada como en estado excelente o bueno y un 21,7 % como regular, malo o pésimo.