La Paz, 8 jun (EFE).- Una docena de personas con discapacidad, en sillas de ruedas y con muletas, protestaron hoy a las puertas de la clínica donde operaron de una rodilla al presidente boliviano, Evo Morales, y que estuvo custodiada por decenas de policías.

Los manifestantes pedían hablar con Morales para ratificar la exigencia por la que están movilizados hace tres meses, y que pasa por que el Gobierno apruebe un subsidio mensual de 73 dólares en reemplazo de una ayuda anual de 150 dólares.

Las discapacitados, según constató Efe, se movilizaron frente a la clínica Los Olivos de la ciudad de Cochabamba (centro), custodiada por alrededor de ochenta agentes policiales, varios de ellos de un grupo de elite armado, que obligaron a los manifestantes a retroceder dos calles.

El mandatario sufrió una lesión en la rodilla izquierda jugando fútbol sala el pasado fin de semana y tras la operación tendrá que estar en reposo varias semanas e incluso usar muletas, según sus médicos.

Una de las mujeres de la manifestación, que estaba en silla de ruedas, declaró a los medios que la lesión de Morales es el principio de una discapacidad.

“El presidente se va a hacer tratamientos porque tiene dinero, la gente pobre no tiene dinero, por eso algunos estamos así en silla de ruedas porque no tenemos para medicamentos, para fisioterapia, por eso pedimos al presidente que por favor nos reciba”, dijo la mujer.

El Gobierno ha rechazado la demanda del bono de los discapacitados argumentando problemas de presupuesto, lo que ha llevado a los manifestantes a ejercer medidas de presión extremas.

Cientos de discapacitados protagonizaron una marcha de un mes en la que recorrieron en silla de ruedas o ayudados por sus muletas los casi 300 kilómetros que separan la ciudad de Cochabamba de La Paz.

Desde su llegada a La Paz ese colectivo se encuentra acampado de forma precaria cerca del Palacio de Gobierno y sus protestas fueron reprimidas varias veces por la Policía con el uso de agentes químicos y cañones de agua.