Río de Janeiro, 31 oct (EFE).- El diálogo por WhatsApp en que el brasileño Patrick Nogueira Oliveira relata a un amigo en tiempo real, con detalles y cronológicamente, cómo mató a cuatro miembros de su familia en España fue incluido entre las pruebas del crimen que la policía brasileña enviará a las autoridades españolas.

El superintendente de la Policía Federal en el estado brasileño de Paraíba, Nivaldo Farías, informó hoy de que el diálogo fue encontrado en el teléfono móvil de Marvin Henriques Correia, el joven de 18 años detenido la semana pasada en Brasil como sospechoso de haber sido cómplice del crimen y de haberle dado consejos al asesino.

En la conversación por la red de mensajes instantáneos el confeso homicida narra el crimen de tres de sus parientes mientras espera al cuarto para también asesinarlo, en tanto que su amigo, sin recriminarlo ni sorprenderse en ningún momento, le da algunos consejos sobre cómo proceder.

Parte de los mensajes intercambiados durante dos horas y media fue divulgada anoche por el programa Fantástico de la red Globo de televisión y revela detallada y cronológicamente cómo ocurrió el crimen.

La conversación comienza a las 14.06 hora brasileña (19.06 hora española) del 17 de agosto, el día en que Nogueira asesinó y descuartizó en España a su tío Marcos Nogueira, la mujer de este, Janaína Américo, y los dos niños pequeños de la pareja, de uno y cuatro años de edad.

En el primer mensaje al amigo que estaba en Joao Pessoa, capital del estado de Paraíba (nordeste de Brasil), el homicida relata que ya mató a su tía y a los dos niños y que está esperando que su tío llegue del trabajo para igualmente asesinarlo.

“Tan sólo estoy esperando el cuarto integrante”, afirmó.

“Quería imaginarme la escena. Tu llegando para matar. kkkkkk”, le responde el interlocutor.

Nogueira dice entonces que llegó a la casa de su familia en la localidad de Pioz, a unos 60 kilómetros de Madrid, con dos pizzas que le sirvieron de disculpa para conversar un poco.

“¿A quien apuñalaste primero? ¿A la mujer?”, pregunta su amigo.

“Primero a la mujer. Después a la (niña) mayor, la de 3 años. Después el chico, de un año”, respondió.

El homicida relata que usó guantes para no dejar impresiones digitales y que intentó no dejar ningún tipo de vestigio.

Su amigo entonces le aconseja salir de la casa por la puerta de al frente y que intente pasar desapercibido, “como si estuvieses saliendo a caminar o algo por el estilo”.

En un momento del diálogo el interlocutor lo anima a prepararse para la llegada de la cuarta víctima. “Concéntrate. No falles. Buena suerte”, le dice.

La conversación entonces fue suspendida durante nueve minutos, tras lo cual Nogueira avisa que también mató a su tío y comienza a mandar las fotografías que se sacó en la escena del crimen al lado de los cuerpos.

Según el comisario de la Policía Federal en Paraíba, las conversaciones indican que, pese a la distancia, el amigo de Nogueira “colaboró” con el crimen y “auxilió mentalmente” al homicida.

“Si fuera una persona que no estuviera de acuerdo con esa situación, con seguridad lo hubiera bloqueado o le habría aconsejado a reflexionar o parar”, afirmó Nóbrega.

Las autoridades brasileñas descubrieron la participación de Correia porque este le prestó su teléfono a un tercer amigo que, al ver las fotografías del crimen, lo denunció a la Policía Federal.