Asunción, 14 dic (EFE).- Varios grupos en situación de pobreza comenzaron hoy a instalarse frente al edificio del Congreso paraguayo, en el centro de Asunción, para escapar de las inundaciones provocadas por el río Paraguay, que ya ha desplazado de sus hogares a unas 35.000 personas en la capital del país.

La fachada del Congreso paraguayo, los trajes y corbatas de los funcionarios y el vaivén de vehículos oficiales contrasta ahora con las precarias casetas de madera y chapa metálica que un centenar de personas desplazadas ha empezando a levantar en los espacios verdes que rodean el Palacio Legislativo.

Se trata de un nuevo asentamiento utilizado por algunos de los damnificados desde que la semana pasada la subida del río empezó a expulsar de sus viviendas a miles de asuncenos, que en su mayoría se encuentran instalados en refugios habilitados por el Gobierno.

Desde entonces el nivel del río no ha dejado de aumentar y para hoy se espera que alcance los siete metros, su punto máximo.

Las personas que se están acomodando frente al Congreso provienen del barrio Ricardo Brugada, más conocido como «La Chacarita», uno de los más pobres de la ciudad y que cada año se ve afectado por la crecida del río.

«Nuestra casa está bajo el agua. Todas las casas se están inundando e íbamos a perder todo lo que tenemos. Está todo inundado el barrio y la gente construye donde puede. Es la tercera vez que está pasando en un año y poco», dijo a Efe Osmar Zárate López, de 17 años, mientras construía una pequeña vivienda junto a su padre.

Metros más abajo de este asentamiento, en dirección al paseo fluvial, viven decenas de familias en construcciones precarias desde que en 2014 el nivel del agua registrara siete metros y expulsara a unas 85.000 personas en la capital.

«El agua sube cada día más y la gente lastimosamente tiene que ir subiendo», dijo a Efe Esteban Guitierrez, de 51 años, quien lleva instalado en una precaria barraca desde junio de ese año.

«Algunos volvieron a su lugar de origen y tuvieron que regresar. Lastimosamente el Congreso está enfrente de nosotros y eso no ayuda mucho», añadió el hombre.

Los barrios más afectados por las actuales inundaciones son los más pobres de Asunción, conocidos como Bañado Norte y Bañado Sur, que se extienden a la vera del río y albergan a casi un cuarto de la población de la ciudad de más de 513.000 habitantes.

Del total de damnificados, unos 25.000 corresponden a los evacuados tras la crecida iniciada hace una semana, mientras que el resto lo fueron a causa de la ocurrida en 2014, según datos de la Secretaria de Emergencia Nacional (SEN).

Muchas asociaciones vecinales critican que desde que comenzara la inundación no ha habido ninguna iniciativa legislativa para apoyar la atención de urgencia o para buscar una solución permanente a esta crisis periódica.

En el Congreso, el presidente, el senador Mario Abdo Benítez, lanzó hoy «una campaña de solidaridad con los damnificados» que consiste en recabar donaciones de alimentos no perecederos.

El Gobierno, a través de la SEN, ayuda a la evacuación de personas de forma diaria para que se instalen en los 67 refugios ubicados en diversos lugares de la capital paraguaya, algunos de ellos dentro de instalaciones del Ejército.

También está proporcionando laminas de contrachapado para quienes están construyendo casetas de madera en plazas y espacios públicos para escapar del agua desbordada por el río.

Según datos de la ONG local Centro de Ayuda Mutua Salud Para Todos (Camsat), de las 10.000 personas que ellos están asistiendo en el Bañado Sur, el 60 % son niños, niñas y adolescentes.

Las crecidas del río Paraguay a su paso por Asunción son habituales, aunque se han hecho más frecuentes a causa del fenómeno El Niño.