Río de Janeiro, 26 oct (EFE).- La Archidiócesis de Río de Janeiro desautorizó hoy una carta en la que sacerdotes católicos declararon su apoyo al izquierdista Marcelo Freixo, el candidato a la alcaldía de esta ciudad brasileña que se medirá el domingo en segunda vuelta de las elecciones municipales a un pastor evangélico.

Freixo, un diputado, académico y reconocido defensor de los derechos humanos del izquierdista Partido Socialismo y Libertad (PSOL) enfrenta el domingo, en la segunda vuelta de las elecciones municipales en Brasil, al senador Marcelo Crivella, un obispo y exmisionero del grupo evangélico Iglesia Universal del Reino de Dios del derechista Partido Republicano Brasileño (PRB).

En una disputa entre dos candidatos diametralmente opuestos por la alcaldía de la segunda mayor ciudad de Brasil, Crivella fue el más votado en la primera vuelta y, según las últimas encuestas, vencerá la segunda con el 46 % de los votos, frente al 27 % de Freixo.

En medio de una disputada campaña plagada de ataques personales, los partidarios del candidato del PSOL divulgaron el martes una «Declaración de Católicos en favor de Freixo» en la que once sacerdotes y una religiosa, incluyendo el director de un colegio salesiano y párrocos de diferentes barrios, califican al izquierdista como el candidato «con más sintonía con la construcción de una ciudad más justa, fraterna e igualitaria».

Pese a que los grupos evangélicos han manifestado su firme apoyo a Crivella y a las reconocidas aspiraciones de la Iglesia Universal del Reino de Dios para aumentar su poder político y económico en Brasil, la Archidiócesis de Río prefirió desmarcarse del apoyo de los católicos a Freixo.

«La Archidiócesis, ante la manifestación pública de algunos miembros del clero y de laicos, aclara que no autorizó a nadie a hablar en su nombre ni en el de los sacerdotes como tampoco en nombre de los movimientos pastorales, las asociaciones y parroquias sobre la actual disputa política en Río de Janeiro», según una nota divulgada por el arzobispo de esta ciudad, Joao Orani Tempesta.

El arzobispo y cardenal agrega que los católicos pueden manifestarse personalmente y asumir sus posiciones políticas pero no pueden hablar en nombre de la Iglesia católica o de sus organismos.

«La Archidiócesis reafirma su posición de organismo apartidario que defiende los principios de la Iglesia católica», agrega el comunicado del arzobispo.

Pese a no citar el nombre de Freixo en su comunicado, Tempesta dejó claro que en la desautorización también tuvo en cuenta las reconocidas posiciones del PSOL en favor del aborto, la eutanasia, el matrimonio entre homosexuales, la flexibilización del divorcio y la enseñanza no religiosa, asuntos a los que se opone la Iglesia católica.

«Por lo tanto, el voto católico sólo puede ser considerado si los programas de los candidatos merecedores de ese voto están en comunión con los principios humano-cristianos», dice el arzobispo.

Según una encuesta de intención de voto divulgada hoy por la firma Datafolha, pese a los duros ataques que sufrió en los últimos días, la intención de voto en Crivella tan solo cayó desde el 48 % la semana pasada hasta el 46 % esta semana, y la de Freixo se mantuvo estable en el 27 %.

La crispación de la disputa hizo con que las dos campañas reforzaran la estrategia de lanzarse mutuas acusaciones y de renegar sus viejos discursos ideológicos.

Mientras que el líder evangélico pidió disculpas por discursos y sermones del pasado en que acusó a los católicos de prácticas diabólicas, condenó a los homosexuales y defendió la sumisión de las mujeres, Freixo intentó desmarcarse de posiciones de su partido en defensa de manifestaciones violentas, contrarias a las empresas privadas y que acusan a Israel de practicar un genocidio contra los palestinos.

Crivella también se defendió por los sermones en que pedía a los evangélicos asumir posiciones políticas para conquistar hasta la Presidencia de Brasil para que el Gobierno trabaje en favor de las minorías religiosas.

El candidato izquierdista, por su parte, divulgó una carta con compromisos en que aclaró posiciones del PSOL que son consideradas radicales por sus rivales, y defendió, entre otras cosas, el control de los gastos públicos y el diálogo con el sector privado.