Buenos Aires, 9 may (EFE).- Asociaciones en defensa del consumidor de Argentina convocaron para este martes a un nuevo boicot contra los grandes supermercados en protesta por la elevada inflación que afecta al país y que, denuncian, redujo el poder adquisitivo de la población en un 15 % desde noviembre.

Con la etiqueta #supervacíos, las organizaciones Consumidores Responsables y Consumidores Libres, con el apoyo de la Central de Trabajadores Argentinos (CTA) y diversas asociaciones políticas, lanzaron el segundo boicot en un mes contra las cadenas de supermercados, a las que acusan de especular con los precios para aumentar sus ganancias.

“Elevan artificialmente los precios, es una política totalmente abusiva para aumentar sus ganancias en esta etapa de ajuste”, denunció en declaraciones a Efe el presidente de Consumidores Libres, Héctor Polino, quien llamó a todos los consumidores a no ingresar este martes a ninguna de las grandes cadenas de supermercados.

Según los datos de las propias organizaciones de consumidores, el boicot del pasado 7 abril fue un éxito rotundo que consiguió mermar en un 80 % de media en todo el país el volumen de clientes que habitualmente acude a comprar a este tipo de establecimientos.

Polino denuncia que, debido a esta política empresarial, que, según él, se suma a la “pasividad del Gobierno” que preside Mauricio Macri, en los primeros cuatro meses del año el valor de la cesta básica de alimentos aumentó un 8,84 % en relación a igual período de 2015.

En opinión del responsable de Consumidores Libres, estos datos, que reúne su propia organización, obligan al Ejecutivo a ejecutar un “plan antiinflacionario” basado en el desarrollo de cooperativas de consumo, de compras comunitarias y de mercados centrales que acerquen al productor agropecuario y al consumidor.

“Cuesta ver que este gobierno incline la balanza del lado de los consumidores”, precisó.

Henry Stegmayer, titular de Consumidores Responsables, coincide con Polino en que los grandes supermercados aprovecharon el cambio de Gobierno para especular con los precios y enriquecerse.

Para Stegmayer, “no alcanza con pedirle a los empresarios que no suban los precios, hay que aplicar una política mas fuerte” y activar los mecanismos que la ley ya contempla, como el Observatorio de Precios o el programa de control tarifario ‘Precios Cuidados’.

“Esperamos que la medida de protesta sea tan exitosa como la anterior, los empresarios tienen que tomar conciencia. Vamos a hacer todos los boicots que sean necesarios para frenar esto”, garantizó.

La inflación registrada en marzo, según el índice de Buenos Aires, referente provisional usado por el Gobierno mientras prepara un nuevo indicador nacional, se situó en un 35 % frente a igual mes de 2015.