Buenos Aires, 14 mar (EFE).- Argentina se marcó como tarea principal para la Agenda 2030 de Desarrollo de la ONU conseguir la “pobreza cero” en el país, con el convencimiento de que el crecimiento económico solo llega de la mano del desarrollo sostenible en una nación que “incluya a todos”.

Así lo explicaron hoy las ministras argentinas de Relaciones Exteriores y de Desarrollo Social, Susana Malcorra y Carolina Stanley, respectivamente, encargadas de la apertura de la ceremonia de lanzamiento en Buenos Aires del plan de acción del país suramericano respecto a los objetivos que marca dicha agenda.

“Esta es una agenda que entiende que el crecimiento económico solo viene de la mano del desarrollo sostenible y de la erradicación de la pobreza y solo de la mano de un país que nos incluya a todos”, señaló Stanley.

En la Cumbre Mundial sobre el Desarrollo Sostenible, celebrada en septiembre de 2015 en la sede de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), en Nueva York, se aprobaron 17 metas generales con un agenda actualizada que reemplaza a los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM), impulsados por la ONU desde 2000 y que expiraron en 2015.

La nueva agenda fue aprobada por los 193 países miembros de la ONU.

Los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) establecidos en la ONU recogen, entre otras cosas, la reducción de la pobreza, luchar contra la desigualdad, la injusticia y el cambio climático, y tendrán un seguimiento periódico que estará a cargo de autoridades, organizaciones sociales, empresas y otros grupos interesados en estos objetivos comunes.

“Estos objetivos son universales, mientras que los ODM eran de los países desarrollados para los no desarrollados. Uno de los objetivos fundamentales que tiene esta agenda es la eliminación de las desigualdades, y se entiende que no solamente se producen en un país en desarrollo, sino que también hay profundas desigualdades en los países desarrollados”, argumentó.

La canciller agregó que el desafío como Administración es incorporar una forma distinta de trabajar que integre el gabinete de manera horizontal y conecte “las distintas áreas para trabajar detrás de esos grandes objetivos”.

“Todo esto ha sido resumido por parte del presidente (de Argentina, Mauricio Macri) con lo que él fijó como prioridad número uno, que es la eliminación de la pobreza. En ese objetivo está resumido el número de ODS”, remarcó.

Al respecto, Malcorra destacó que para poder integrar dichas metas es necesario trabajar mediante la interrelación entre las distintas decisiones políticas, económicas, el impacto social y el ambiental.

“Creo profundamente que manejar esta agenda de manera colectiva incluyendo a los ciudadanos es lo que nos va a permitir avanzar en un camino de desarrollo a largo plazo en donde haya trabajo genuino y donde la gente tenga oportunidad de alcanzar su trabajo y mantenerlo a lo largo del tiempo, con trabajos que tengan que ver con el respeto al planeta y al medioambiente”, confesó Malcorra.

Además, la canciller matizó que los ODS en el país han de ir necesariamente acompañado de los datos estadísticos.

Y es que tras varios meses de parón, el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) de Argentina planea volver a difundir, a partir de abril, los datos de pobreza e indigencia en el país, tras su suspensión por el anterior Gobierno de Cristina Fernández en 2014.

Fue así que en diciembre, el Ejecutivo de Macri declaró la “emergencia estadística”, que incluía además recomponer otros índices como el que mide la inflación.

Malcorra reconoció el respecto el trabajo que también hay por delante para medir lo que se hace, ya que “aquello que no se puede medir es muy difícil explicar y establecer” si se avanza o no.