El ministro de Interior, Juan Zapata (c), en una fotografía de archivo. EFE/ Mauricio Torres

Quito, 15 nov (EFE).- El ministro ecuatoriano del Interior, Juan Zapata, informó este martes de la detención de 2.878 personas en distintos operativos de seguridad en el país, que desde hace quince días tiene a tres provincias en estado de excepción.

Zapata señaló en la televisión Teleamazonas que se han realizado 48.714 operativos, se han retirado 320 armas de fuego y se han desarticulado 29 bandas.

“En las zonas en las que están en estado de excepción: Guayas, Esmeraldas y Santo Domingo de los Tsáchilas tenemos 8.868 operativos, 71 allanamientos, 690 detenidos”, detalló.

LUCHA CONTRA EL NARCOTRÁFICO

Una veintena de atentados, con explosiones de carros bombas, ataques armados a unidades policiales y enfrentamientos a tiros entre policías y delincuentes se registraron a inicios de mes en ciudades de las provincias de Esmeraldas, Guayas y Santo Domingo de los Tsáchilas, con un saldo de cinco policías fallecidos.

Esas provincias están en estado de excepción desde inicios de mes.

El Gobierno atribuye los atentados a una respuesta del crimen organizado a su lucha contra el narcotráfico.

La andanada de ataques también coincidió con una reyerta en la cárcel Guayas Número 1, conocida como La Penitenciaría del Litoral, ubicada en la ciudad de Guayaquil (suroeste), en la que fallecieron dos reclusos y otros seis resultaron heridos.

Unos 2.600 agentes del orden, entre policías y militares, intervinieron en dicha prisión para trasladar presos de alta peligrosidad a otra cárcel en la vecina provincia de Manabí, a la par de una “rotación” de reclusos entre los pabellones que integran la Penitenciaría, una de las cárceles más grandes y pobladas de Ecuador.

Los agentes que participaron en esa intervención fueron recibidos a tiros por grupos de presos y según informó el Servicio Nacional de Atención Integral a Personas Privadas de Libertad (SNAI), 15 policías y 3 militares resultaron heridos.

Las autoridades ordenaron la demolición de un pabellón de esa cárcel desde donde se atacaba a los uniformados.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *