Caracas, 28 oct (EFE).- Casi cien detenidos, más de 80 lesionados y un fallecido dejó la movilización del pasado miércoles convocada por la oposición venezolana en todo el país, informó hoy la fiscal general, Luisa Ortega, que aclaró que la mayoría de los casos se registraron en el interior.

“Tenemos un total de una persona fallecida, y un homicidio frustrado, 82 lesionados, 26 de los cuales son funcionarios policiales y militares, y 97 detenidos, 90 de ellos por delitos ordinarios y seis por delitos relacionados a la violación de derechos fundamentales”, dijo la fiscal.

Ortega ofreció la información durante una entrevista con el canal privado Venevisión, en la que señaló que todos los detenidos serán presentados hoy en tribunales.

En un comunicado del Ministerio Público sobre esta entrevista se indicó que de los 97 detenidos “siete son funcionarios policiales, presuntamente incursos en delitos que contravienen los derechos fundamentales”.

La fiscal pidió a los funcionarios policiales que cuando acudan a las manifestaciones no lo hagan con armas de fuego ni con elementos o sustancias que puedan ocasionar un daño.

“Cuando vayan a las manifestaciones tienen que ir con el criterio del respeto a los derechos humanos, de preservar la vida de las personas, de proteger la vida de las personas”, agregó.

El miércoles pasado se realizó la llamada “Toma de Venezuela”, una movilización convocada por la alianza opositora Mesa de la Unidad Democrática (MUD) para protestar por la suspensión del proceso para activar el referendo para revocar al presidente, Nicolás Maduro.

El ministro de Interior y Justicia de Venezuela, Néstor Reverol, informó la noche del miércoles que un oficial de la Policía de Miranda murió y otros dos resultaron heridos cuando intentaban disolver una manifestación de un grupo de opositores al presidente en un poblado cercano a Caracas.

Reverol aseguró que los funcionarios “procedieron a intentar dispersar la manifestación y, por parte de los manifestantes, se inició un ataque con arma de fuego”.

La Policía de Miranda agregó en Twitter que el hecho había tenido lugar en una comunidad llamada San Antonio de Los Altos y que los autores eran “sujetos por identificar”.

Maduro responsabilizó posteriormente al gobernador del céntrico estado Miranda, Henrique Capriles, de esa muerte.