Buenos Aires, 19 jul (EFE).- Los dos candidatos en segunda vuelta a la Alcaldía de Buenos Aires, el conservador Horacio Rodríguez Larreta y el aspirante de centroizquierda Martín Lousteau, votaron hoy en una jornada que comenzó con una afluencia reducida.

“Es un domingo especial, con mucha expectativa”, dijo a los medios Rodríguez Larreta, de Propuesta Republicana (Pro), tras depositar su voto en la Facultad de Derecho porteña.

“Esperamos tener los resultados tempranito”, agregó el candidato de la fuerza conservadora liderada por Mauricio Macri, que gobierna la capital argentina desde 2007.

Lousteau, aspirante del frente de centroizquierda Eco, instó “a manifestarse” a los 2,5 millones de porteños convocados hoy a las urnas.

“Está transcurriendo con tranquilidad pero veo poca afluencia, debe ser por las vacaciones”, afirmó ante las cámaras el exministro argentino de Economía (2007-2008), aunque deseó que la tendencia se revierta en las próximas horas.

Los medios argentinos destacaron también una afluencia a las urnas menor que en la primera vuelta, celebrada el pasado 5 de julio, aunque las cifras oficiales de participación se conocerán una vez finalice la votación, que es de carácter obligatorio para los porteños.

Hace dos semanas, Rodríguez Larreta obtuvo el 44,7 % de los votos, veinte puntos más que Lousteau pero por debajo del 50 % más uno necesario para consagrarse de forma directa.

El candidato que hoy obtenga mayor cantidad de votos, sin importar la diferencia sobre su rival, se convertirá en el sucesor de Mauricio Macri, quien ha gobernado Buenos Aires los últimos ocho años y aspira ahora a la Presidencia argentina.

Al depositar su voto, Macri subrayó que “termina una etapa importante” de su vida, aunque expresó su confianza en capitalizar los resultados electorales de esta noche, que todos los sondeos dan favorables al Pro.

“Cuanto más votos uno recibe en una ciudad como Buenos Aires, es un impulso a lo que estamos haciendo en todo el país”, afirmó el precandidato presidencial.

Los comicios en la capital argentina, el cuarto distrito electoral de Argentina, con un peso del 7,9 % del padrón nacional, son un test clave para las elecciones nacionales del próximo octubre, en las que se definirá al sucesor de Cristina Fernández.