Cali (Colombia), 7 may (EFE).- Cali, la tercera ciudad más importante de Colombia, se mantiene como el epicentro de las protestas sociales y de la brutalidad policial en el décimo día de protestas en todo el país, con los bloqueos en las vías ahogando algunos establecimientos y la llegada de mercancías.

La violencia de los últimos días en las calles de varios barrios de la ciudad, capital del departamento del Valle del Cauca (suroeste), se ha cobrado la vida de más de una veintena de personas, según organizaciones sociales, en una ciudad a la que las autoridades nacionales enviaron unos 1.200 militares para supuestamente restaurar el orden.

En todo el país, según cifras que la Defensoría no actualiza desde el miércoles, 24 manifestantes han muerto en las protestas, aunque organizaciones sociales como Temblores elevan esa cifra a 37, todas ellas por la violencia policial.