Brasilia, 24 abr (EFE).- La presidenta brasileña, Dilma Rousseff, y su homóloga surcoreana, Park Geun-Hye, se comprometieron hoy a dar un mayor impulso al comercio bilateral y a promover la inversión, a fin de apoyar el «crecimiento sustentado» de ambas economías.

«Brasil es el principal socio comercial de Corea del Sur en América Latina y también es el principal destino de la inversión coreana» en la región, subrayó Rousseff en una declaración ante los periodistas tras una reunión privada con Park, a quien recibió hoy en Brasilia.

Aseguró que, aún así, «hay mucho espacio para diversificar las exportaciones brasileñas» mediante la «incorporación» de «productos con mayor valor agregado», que se sumen a la amplia oferta brasileña de materias primas.

La mandataria brasileña abogó en su discurso por la carne de cerdo del sureño estado de Santa Catarina, que tiene cerrado el mercado surcoreano por cuestiones fitosanitarias. «Sería importante» la apertura de ese mercado, declaró Rousseff.

La región de Santa Catarina es la principal productora de cerdo del país y cuenta con las certificaciones internacionales necesarias para exportar, pero éstas no son extensivas al resto de Brasil, lo cual es un requisito exigido por Corea del Sur para abrir su mercado cárnico.

Park evitó hacer alusiones a ese asunto en público, pero aún así coincidió en que «Brasil crece cada día más como socio comercial y destino de inversiones de Corea del Sur, pero esa cooperación se puede dinamizar» con «soluciones creativas para fomentar el comercio y las inversiones mutuas» y promover el «crecimiento sustentado».

Las inversiones surcoreanas en Brasil llegan actualmente a unos 3.800 millones de dólares y en un 80 % concentran en el sector de automóviles, pero Park dijo hoy que las empresas de su país pueden encontrar «muchas otras áreas» en el mercado brasileño.

En el marco de la visita de Park fueron firmados diez acuerdos internacionales en las áreas de economía, comercio, energía, salud, ciencia y tecnología, energía y educación.

Uno de ellos prevé la continuación de las negociaciones para evitar la doble tributación y prevenir la evasión fiscal, mientras que otros dos se refieren a medidas para facilitar el comercio entre ambos países y, en particular, entre pequeñas y medianas empresas.

Otro acuerdo fue suscrito por las empresas Corean Electric Power y Eletronuclear, que en ese documento se comprometieron a avanzar en proyectos de cooperación conjunta sobre el desarrollo de energía nuclear.

Ambas presidentas subrayaron el «carácter estratégico» del sector energético y destacaron la apuesta de ambos países en diversificar las fuentes de generación eléctrica.

También señalaron la importancia de la educación y la formación de profesionales y técnicos calificados y «adaptados a las nuevas tecnologías», como indicó la presidenta brasileña.

Rousseff valoró la cooperación surcoreana con el programa Ciencia sin Fronteras, que ofrece becas a jóvenes brasileños para estudios en universidades del exterior.

«La educación hoy en Brasil tiene carácter estratégico, apoyo del Estado y gracias a ello hay 525 becarios del «Ciencia sin Fronteras’ en universidades surcoreanas», declaró Rousseff.

Park, a su turno, aseguró que los centros de estudios de su país analizan la posibilidad de ampliar aún más las plazas ofrecidas a los alumnos brasileños, en el marco de programas de cooperación que, aseguró, «se ha fortalecido hoy con esta visita».

Tras la firma de los acuerdos, Rousseff ofreció un almuerzo a Park y su comitiva en el Palacio de Itamaraty, sede del Ministerio de Relaciones Exteriores.

Al concluir el almuerzo, la presidenta surcoreana partirá hacia Sao Paulo, corazón financiero e industrial del país, donde hoy mismo participará en un seminario de negocios organizado por la Federación de Industrias del Estado de Sao Paulo (FIESP).

Park concluirá su visita a Brasil mañana en Sao Paulo, donde se reunirá con representantes de la colectividad surcoreana residente en el país, formada por cerca de 50.000 personas radicados en su mayoría en esa ciudad.

Esa será la última actividad oficial de la gira que, durante esta semana, también llevó a la presidenta surcoreana a Colombia, Perú y Chile.