Sao Paulo, 31 may (EFE).- El Gobierno brasileño reforzó hoy ante inversores internacionales su apuesta para fortalecer las Alianzas Público Privadas (APP) e incentivar las subastas públicas, principalmente en el sector de infraestructura, como estrategia para garantizar el crecimiento y salir de la recesión.

El ministro de la Secretaría General de la Presidencia de la República, Welington Moreira Franco, expresó su optimismo frente a las subastas previstas para el segundo semestre, durante el Brasil Forum Investment, evento que reunió durante dos días en Sao Paulo a autoridades locales e inversores de 42 países.

Según Moreira Franco, el “restablecimiento de la confianza de los inversores” en Brasil ha sido “comprobado” con el éxito de cada subasta, como las de los sectores eléctrico, petrolero, aeroportuario y de concesiones de carreteras realizadas recientemente.

“El volumen de inversiones extranjeras y el éxito de esas subastas demuestran que estamos viviendo en un ambiente más competitivo y con perspectivas de negocios más sólidas en el área de infraestructura en un futuro próximo”, destacó.

La cita fue inaugurada el martes por el presidente brasileño, Michel Temer, y por el titular del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el colombiano Luis Alberto Moreno.

El mandatario reafirmó su “inquebrantable” determinación de avanzar en la agenda de reformas y concluir su mandato, pese a la crisis política en la que se encuentra sumergido el país y que se ha agravado después de que el Supremo abriera una investigación contra Temer por supuesta corrupción y obstrucción a la Justicia.

Temer lanzó un mensaje de fortaleza a los empresarios, rodeado de varios de sus ministros y de los presidentes de ambas Cámaras legislativas para subrayar que su Gobierno “no se apartará” del camino de reformas iniciado en mayo de 2016, cuando llegó al poder, pese a las graves sospechas de corrupción en su contra.

El mensaje repercutió favorablemente entre algunos de los participantes, que reafirmaron su intención de continuar con proyectos de infraestructura en el país, como el caso de André Clark, presidente en Brasil de la española Acciona y quien respaldó la asociación público-privada.

El presidente de la Asociación Brasileña de las Entidades de los Mercados Financieros y de Capitales (Ambima), Robert John Van Dijik, por su parte, dijo que con la decisión del estatal Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (BNDES) de reducir su línea de crédito el mercado ejercerá un “mayor papel” para atraer inversiones.

Para el jefe de la división de Infraestructura y Energía de la Corporación Interamericana de Inversiones (CII) del Grupo BID, Javier Rodríguez de Colmenares, “Brasil necesita de más infraestructura y de más inversión para generar empleo” y con esa postura del BNDES se abre “espacio” para el sector privado.

El ejecutivo comentó también que el BID no es “ajeno” al escenario de corrupción que vive Brasil y por eso, a través de la CII, pretende “facilitar los proyectos empantanados y apoyar con “un control más limpio” a los Gobiernos federal y locales.

La CII, el brazo del BID constituido para atender al sector privado, administra en Brasil 3.100 millones de dólares en préstamos.

Brasil, principal socio del BID en la región, tiene un potencial en sectores como el de energía -en especial solar, eólica y de biomasa-, transporte y saneamiento básico, en los que el organismo ofrece una línea de crédito a largo plazo y en moneda local, según subrayó Rodríguez de Colmenares.

La infraestructura, según el presidente del estatal Banco do Brasil, Roberto Cafarelli, representa oportunidades de negocios por un trillón de reales (unos 307.692 millones de dólares), mientras que su homólogo del JP Morgan en el país, José Berenguer, afirmó que el ‘gigante suramericano’ es “el mejor caballo para apostar”.