La Paz, 12 abr (EFE).- El Gobierno de Bolivia autorizó hoy un contrato con un consorcio empresarial que prevé 900 millones de dólares de inversión para la explotación de gas y petróleo, informó la corporación estatal Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB).

El presidente del país, Evo Morales, promulgó una ley que autoriza este contrato con el consorcio Caipipendi, integrado por la española Repsol, la argentina PAE, la anglo-holandesa Shell y las subsidiarias de YPFB Chaco y Andina, según un comunicado de la compañía estatal.

La renta petrolera o ganancia neta prevista con este proyecto en Iñiguazu, en el sur del país, es de 5.150 millones de dólares, a partir de unos recursos estimados en 1,2 trillones de pies cúbicos de gas y 43,9 millones de barriles de petróleo.

Morales hizo entrega de la autorización al director ejecutivo para Latinoamérica y el Caribe de Repsol, Evandro Correa, en representación del consorcio, en un acto en Tarija (sur) ante autoridades y responsables de multinacionales energéticas.

El mandatario destacó que la Constitución boliviana “garantiza las inversiones privadas nacionales e internacionales”, mientras que la deuda interna del país respalda “esta clase de inversiones”.

Al recordar la nacionalización de recursos naturales llevada a cabo por su Gobierno, aseguró que “antes mandaban los gringos, ahora mandamos los indios” en el país.

Una vez firmado el contrato, deberá ser ratificado por el Parlamento boliviano como ley estatal.

El pasado sábado Evo Morales promulgó también en Tarija dos leyes que aprueban contratos entre YPFB y la brasileña Petrobras para invertir unos 700 millones de dólares en la exploración de hidrocarburos en el sur de Bolivia.