Montevideo, 23 jul (EFE).- El secretario de Asuntos Relativos a las Islas Malvinas de la Cancillería argentina, Daniel Filmus, cuestionó hoy en Montevideo la falta de un castigo al Reino Unido por su negativa a acatar una resolución de las Naciones Unidas de 1965 que insta al diálogo con Argentina sobre las Malvinas.

“¿Por qué algunos países son castigados si no aceptan las resoluciones de la ONU y otros, que son fundadores y miembros del Consejo de Seguridad (de la ONU), pueden mirar para otro lado y no acatar (…) lo que todos los años el Comité de Descolonización de la ONU viene planteando y reitera?”, se preguntó Filmus.

El funcionario acudió a una sesión extraordinaria de la Asociación Latinoamericana de Integración (Aladi) convocada en el marco de la conmemoración del 50 aniversario de la adopción de la resolución 2065 de las Naciones Unidas, en la que se reconoce la existencia de una disputa entre ambos países por la soberanía de las Malvinas.

El representante argentino no entiende que Reino Unido no se haya sentado a dialogar con el Gobierno suramericano para abordar el tema, tal como se establece en la citada resolución de la ONU.

“No puede ser que Reino Unido se niegue a acatar resoluciones de Naciones Unidas”, aseveró a la prensa tras la sesión.

Filmus también habló sobre la decisión adoptada por la Justicia de su país el pasado junio para el embargo a empresas británicas y estadounidenses por la explotación y exploración de hidrocarburos en las islas Malvinas sin el consentimiento del Gobierno argentino.

“No es una voluntad de aislar o ahogar económicamente a las islas Malvinas, sino simplemente de ejercer un derecho que tenemos, que es ejercer la soberanía sobre las islas”, aseveró el funcionario sobre las acusaciones del Gobierno británico, que indicó que Argentina tenía intención de “estrangular” al sector de hidrocarburos de las Malvinas.

A finales de junio, el secretario de Estado de Asuntos Exteriores británico, Hugo Swire, aseguró que la legislación argentina “no se aplica en las islas Malvinas ni en las aguas que las rodean”, al ser un territorio soberano dependiente del Reino Unido.

En este sentido, Filmus rebatió ese argumento y alegó que “como son argentinas (las islas Malvinas), la legislación argentina tiene vigencia” y aseguró que no hay “ninguna posibilidad” de que ninguna empresa se lleve hidrocarburos de la “plataforma continental” del país sin autorización del Gobierno que encabeza Cristina Fernández.

Además del embargo, explicó que la Justicia del país suramericano también “ha pedido requerimiento al respecto de los directivos” de las empresas que están en la zona “ilegítimamente” y “sin autorización del Gobierno argentino”.

“La Justicia argentina ha avanzado y tomará todas las medidas necesarias para resguardar los derechos de los argentinos”, agregó.

Por otro lado, Filmus destacó que la presencia de reservas de hidrocarburos en la zona provoca que Reino Unido invierta en una base militar “desproporcionada” en el territorio, lo que provoca que las islas Malvinas sean la “zona más militarizada del mundo” donde “cada dos habitantes hay un soldado”, señaló.

El político también agradeció el apoyo de Aladi en los reclamos de su país y valoró “la reiteración de la solidaridad de todos los países de la región con la causa”, que consideró como “argentina y latinoamericana”, de la recuperación del ejercicio de la soberanía argentina sobre las islas Malvinas.

“La solidaridad y colocar la causa como de toda América Latina es de enorme importancia para nosotros porque muestra que el colonialismo en el siglo XXI ya no tiene sentido”, subrayó.