Buenos Aires, 16 jul (EFE).- Argentina conmemorará este viernes el 21 aniversario de la voladura de la mutualista judía AMIA, el peor atentado terrorista sufrido por el país suramericano, a las puertas de un nuevo juicio por irregularidades en la investigación del ataque, que aún sigue impune.

El acto central en recuerdo de los 85 muertos que dejó el atentado comenzará a las 09.53 hora local (12.53 GMT), en coincidencia con la hora exacta en la que se perpetró el atentando del 18 de julio de 1994 contra la sede de la Asociación Mutualista Argentina (AMIA), de Buenos Aires.

Debido a que la fecha exacta cae en shabat, el día de descanso judío, todos los eventos alusivos se adelantaron un día.

Bajo el lema «Víctimas del terrorismo. Víctimas de la impunidad», familiares y amigos de las víctimas, junto a líderes de la comunidad judía, renovarán su pedido de verdad y justicia.

Además de este acto organizado por la AMIA, han sido convocados otros dos -impulsados por diferentes grupos de sobrevivientes y amigos y familiares de las víctimas-, que se realizarán ante los Tribunales y frente a la sede del Ejecutivo argentino.

La multiplicidad de actos obedece a la divisiones dentro de la colectividad judía y los familiares de las víctimas respecto a las estrategias para avanzar hacia el esclarecimiento del atentado.

Uno de los principales puntos de divergencia es el memorando de entendimiento que Argentina firmó en 2013 con Irán para intentar esclarecer el ataque, cuya planificación y ejecución es atribuida al grupo terrorista Hizbulá.

El acuerdo contemplaba la creación de una comisión de expertos para la revisión de la causa judicial por el atentado a la AMIA y el desplazamiento del juez argentino a cargo del caso a Teherán para interrogar a los sospechosos.

Ese listado lo integran el exministro iraní de Defensa Ahmad Vahidi, el exministro de Información Alí Fallahijan, el exasesor gubernamental Mohsen Rezai, el exagregado de la embajada de Irán en Buenos Aires Moshen Rabbani y el exfuncionario diplomático Ahmad Reza Ashgari.

La Justicia también pidió la captura del exviceministro de Exteriores para Asuntos Africanos de Irán Hadi Soleimanpour, del expresidente iraní Alí Akbar Rafsanjani y del exministro de Exteriores Alí Akbar Velayati.

Rubricado en enero de 2013, el memorando fue declarado inconstitucional por un tribunal argentino, una decisión que fue apelada por el Gobierno.

El acuerdo ha provocado un fuerte distanciamiento entre el Gobierno de Cristina Fernández y la mayoría de la comunidad judía.

El fiscal especial a cargo de la investigación por el atentado, Alberto Nisman, consideraba que el pacto con Irán era un instrumento para encubrir a los iraníes sospechosos de planear el ataque y denunció a la presidenta ante la Justicia el pasado enero.

Cuatro días después de su presentación judicial, Nisman fue hallado muerto de un disparo en la sien en su casa de Buenos Aires, en circunstancias que seis meses de investigación no han sabido aclarar.

Los querellantes en el caso también reclaman justicia para castigar a quienes localmente dieron apoyo a los terroristas para perpetrar la voladura de la mutualista con un coche-bomba.

Hace diez años, un grupo de policías acusados de ser parte de la «conexión local» fue finalmente absuelto en un juicio.

La investigación del caso estuvo plagada de irregularidades, por lo que el juez a cargo de la instrucción terminó siendo destituido y se abrió otra causa por presunto intento de encubrimiento de la conexión local, por la que el expresidente argentino Carlos Menem (1989-1999) será sometido a juicio oral a partir del próximo agosto.

El tribunal que llevará adelante el juicio prohibió este miércoles salir del país a todos los acusados.

Además de Menem, que tiene fuero como senador, se sentarán también en el banquillo de los acusados el exjuez de la causa Juan José Galeano; los exfiscales Eamon Mullen y José Barbaccia; el extitular de los servicios de inteligencia Hugo Anzorreguy y el extitular de la Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas (DAIA) Rubén Beraja, entre otros.

El atentado contra la AMIA fue el segundo ataque terrorista contra judíos de Argentina, después de que 29 personas murieran en 1992 al explotar una bomba frente a la embajada de Israel en Buenos Aires, atentado también atribuido a Hizbulá.