Santiago de Chile, 1 dic (EFE).- Un grupo de médicos chilenos implementó un programa de teledermatología con el fin de descubrir precozmente enfermedades de la piel, como el cáncer, mediante el diagnóstico a distancia, informó hoy la Universidad de Santiago de Chile (Usach).

El programa, que se basa en la telemedicina, se lleva a cabo mediante una plataforma creada por el Ministerio de Salud y permite que los pacientes de regiones apartadas acudan al hospital o consultorio más cercano, donde un médico general recopilará los antecedentes y fotografías necesarias para enviárselas a un especialista, quien desde la capital del país dará el diagnóstico y el tratamiento.

«Esta iniciativa evita que el paciente tenga que trasladarse, ya que la dermatología es muy visual. Del total de consultas, un 60 % de estos pacientes no necesita ir al dermatólogo, ya que pueden ser tratados vía interconsulta con su médico general», aseguró Héctor Fuenzalida, jefe del programa de Dermatología de la Facultad de Ciencias Médicas de la Usach.

Según Fuenzalida, el plan permite descongestionar la lista de pacientes con problemas dermatológicos, que supera los 60.000 en el país.

Añadió que mediante convenios firmados con diversas regiones, el equipo que aplica la teledermatología complementará el tratamiento con visitas en terreno, atención personal y cirugías.

«Recientemente atendimos pacientes de toda la zona del Reloncaví, en el sur de Chile, y nos encontramos, lamentablemente, con cánceres de piel de cuatro años de evolución, que ya no pueden ser tratados. Este programa permitirá evitar este tipo de situaciones», enfatizó Fuenzalida.

La iniciativa forma parte del programa de formación de especialistas de la Facultad de Ciencias Médicas de la Usach, que han llevado a cabo un grupo de dermatólogos del Hospital El Pino de la ciudad de San Bernardo, vecina a Santiago.

En enero pasado, la Corporación del Cáncer (Conac) de Chile advirtió de un aumento del 20 % en la radiación ultravioleta (uv) en el norte del país, causado por el agujero en la capa de ozono terrestre que se ha desplazado desde la región subantártica en los últimos años.

La doctora Cecilia Orlandi, de la Conac, dijo que dicho agujero supone un serio peligro de un aumento del cáncer a la piel, especialmente en el verano (enero a marzo) en el territorio chileno comprendido entre las ciudades de Arica y La Serena.

Cada año mueren unas 300 personas de cáncer de piel en Chile, advirtió entonces la especialista, que lamentó que por falta de recursos económicos el organismo no ha podido llevar estadísticas actualizadas sobre la incidencia de esta afección.