La Paz, 6 may (EFE).- Parlamentarios oficialistas bolivianos que investigaron el supuesto tráfico de influencias a favor de la empresa china Camce absolvieron al presidente Evo Morales de las acusaciones que lo involucraban en el caso, aunque opositores discreparon con esa decisión.

El informe final de la comisión parlamentaria, de mayoría oficialista, señala que “no existe una sola prueba que evidencie uso indebido de influencias en los procesos de contratación” de Camce que fueron analizados, según un comunicado difundido hoy por la Cámara de Diputados.

Añade que ninguna de las personas entrevistadas dentro de la investigación, ni ciudadanos particulares, medios de comunicación o asambleístas “aportaron elementos que vinculen al presidente Evo Morales Ayma con los procesos de contratación, con la suscripción de los contratos o con decisión alguna relacionada” a la empresa china.

La comisión estuvo formada por siete legisladores oficialistas y cinco opositores, algo que fue cuestionado desde un principio por las fuerzas opositoras Unidad Demócrata (UD) y Partido Demócrata Cristiano (PDC).

Los diputados y senadores indagaron la denuncia hecha por el periodista Carlos Valverde, de que la empresa china obtuvo contratos del Estado, la mayoría por invitación directa, por un valor de 566 millones de dólares, producto de un supuesto tráfico de influencias.

En la firma china trabajó hasta poco después de que se hiciera la denuncia la empresaria Gabriela Zapata, quien tuvo una relación con el mandatario entre 2005 y 2007.

Morales admitió en su momento esa relación con Zapata y el nacimiento de un hijo de ambos, aunque luego afirmó que el menor murió por enfermedad tras nacer.

El mandatario pidió al Parlamento, en el que su partido tiene la mayoría, y a la Contraloría, administrada por un exdiputado oficialista, que investigue las denuncias en su contra.

Al margen de esto, también se ha generado otra polémica sobre la existencia del niño, puesta en duda por el Gobierno y defendida por la empresaria, que asegura que el menor está vivo.

En febrero pasado, antes de iniciar la investigación, la presidenta de la Cámara de Diputados, la oficialista Gabriela Montaño, señaló que el partido gobernante no tiene “nada que esconder” y que tienen la “certeza” de que Morales no realizó “ningún acto de tráfico de influencias”.

La presidenta de la comisión, la diputada oficialista Susana Rivero, insistió hoy en que “no hay una sola prueba que confirme la teoría de tráfico de influencias con el presidente Evo Morales y eso está en la documentación, en las declaraciones de los testigos y en todos los documentos que esta Comisión ha investigado”.

Por su parte, la diputada opositora Norma Piérola, del PDC, dijo a la radio Erbol que la comisión se creó con el objetivo de “sacar libre de dolo y culpa a Evo Morales”, pero que en los hechos el caso “no se ha investigado por la acción deliberada” del oficialismo.

Piérola señaló que existe un informe de la minoría parlamentaria en el que se piden auditorías técnica, operativa y forense para todos los contratos suscritos entre el Gobierno y empresas chinas.

“Nosotros vamos a seguir fiscalizando, vamos a seguir controlando siendo coadyuvantes y presentando pruebas (…) Todos saben que hay delitos y los están tapando”, sostuvo.

Según la opositora, el oficialismo convocará a una sesión del Legislativo la próxima semana para validar el informe que libra de culpa a Morales, pero aseguró que el caso “de ninguna manera queda cerrado” y que la oposición continuará investigando.