Asunción, 24 ago (EFE).- El presidente paraguayo, Mario Abdo Benítez, llegó hoy a la base de la fuerza antiguerrilla, en el norte del país, para reunirse con los jefes de ese cuerpo, compuesto por militares y policías, y potenciar las estrategias en el combate al grupo armado Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP).

Abdo Benítez, quien asumió la Presidencia la semana pasada, fue recibido por mandos de la Fuerza de Tarea Conjunta (FTC) y por el ministro del Interior, Juan Ernesto Villamayor, a su llegada a la localidad de Arroyito, en el departamento de Concepción.

“Potenciaremos a la Fuerza de Tarea Conjunta #FTC. Queremos devolver la tranquilidad a las familias del norte del país”, dijo Abdo Benítez en su cuenta de Twitter.

Villamayor, quien se desplazó de víspera al departamento, reconoció esta semana que la zona cuenta con un “déficit en materia de seguridad”.

Por su parte, el ministro de Defensa, Bernardino Soto Estigarribia, explicó días atrás que la visita de Abdo Benítez tiene como objetivo conocer de primera mano la labor de la FTC y “orientar, animar al personal para que siga trabajando con mayor fuerza”.

La presencia de Abdo Benítez se produce tras el incidente ocurrido el miércoles en esa zona, donde un miembro de la FTC murió tras los disparos de otro militar de ese cuerpo, quien también hirió a otros dos sargentos.

El suceso se produjo en el interior de una explotación rural en la localidad de Horqueta en el que descansaban ocho miembros de la FTC.

La zona norte del país donde opera la FTC es donde tiene su actividad el EPP, que se sostiene a través de secuestros desde su fundación, en 2008.

El EPP secuestró hace cuatro años al suboficial de Policía Edelio Morínigo, de quien la guerrilla solo dio una prueba de vida al comienzo del cautiverio.

Una escisión del EPP secuestró en octubre de 2016 al ganadero Félix Urbieta, que desde entonces se encuentra en paradero desconocido.