Niños juegan frente a un colegio cerrado, el 5 de agosto de 2021, en la Ciudad de México (México). EFE/ Carlos Ramírez

Ciudad de México, 6 ago (EFE).- En medio de una potente tercera ola del coronavirus, las autoridades mexicanas buscan el regreso a clases presenciales a finales de agosto, pese al miedo y angustia de los padres de familia y a que los expertos afirman que el país no está preparado para el retorno a las aulas.

«En la escuela de mi hijo ya quieren que regresen, pero yo no lo quiero llevar, me da mucho miedo», dice este viernes a Efe María Díaz, mamá de un pequeño que iniciará el quinto grado de primaria en una escuela del municipio de Chalco, en el central Estado de México.

María, como muchos otros padres de familia, han buscado retrasar el regreso a las clases presenciales, el cual se había propuesto desde la primera semana de junio, y ahora parece ser una realidad para el próximo 29 de agosto.

«Hasta ahora sigue siendo opcional, pero todavía no está muy claro cómo están planeando el regreso y muchos papás estamos a favor de que sigan en línea por el riesgo que implica el contagio de nuestros hijos», aseguró.

México atraviesa un nuevo repunte de contagios, impulsado por la variante delta, considerada más contagiosa, y acumula 2,9 millones de casos y más de 242.000 muertes debido al coronavirus.

De acuerdo con datos presentados por las autoridades de Salud, esta tercera ola de contagios ha afectado al grupo de entre 18 y 39 años, quienes todavía no han recibido la pauta completa de la vacuna.

A esto se le suma que a diferencia de otros países en México tampoco se está vacunado a menores de edad, aunque esta semana el presidente Andrés Manuel López Obrador informó que el Gobierno federal analiza la posibilidad de vacunar contra covid a niñas, niños y jóvenes menores de 18 años con condiciones de salud particulares que ameritan una protección especial.

NO HAY NADA QUE LO IMPIDA

Según el Gobierno federal, México es uno de los países en el mundo, junto con Bangladesh, que más tiempo lleva con las escuelas cerradas.

Personas caminan frente a un colegio cerrado, el 5 de agosto de 2021, en la Ciudad de México (México). EFE/ Carlos Ramírez

Esto aunque una de las estrategias del Ejecutivo para contrarrestar esto fue incluir en los primeros grupos de vacunación a todos los maestros del país, a la par del personal médico.

Desde junio pasado, el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, ha insistido en que «es indispensable» que se regrese a las aulas y a mediados de julio, cuando empezaba el nuevo repunte de la pandemia, afirmó que gracias al avance de la vacunación era posible reiniciar las clases.

«Han estado abandonadas las escuelas, hay algunas vandalizadas, necesitamos arreglarlas porque vamos a reiniciar las clases así en definitiva, no hay nada que lo impida», zanjó.

El objetivo es que los alumnos vuelvan a las aulas en agosto, tal cual lo prevé el calendario escolar para el ciclo 2021-2022. Sin embargo, las autoridades todavía no presentan un plan específico para el retorno seguro a las escuelas.

Pese a ello, al menos 15 estados han expresado su intención de regresar a las aulas, aunque lo harán de manera híbrida -presencial y en línea-, mientras que otras 12 regiones se han manifestado por volver hasta que el semáforo epidemiológico se encuentre en verde (peligro bajo).

La Secretaría de Educación Pública (SEP) implementó clases por televisión abierta desde abril de 2020. El programa, que lleva por nombre «Aprende en casa», cuenta con diversos horarios para los niveles de preescolar, primaria, secundaria y bachillerato.

SURGE EL DILEMA

«Yo sí quisiera que volvieran a clases. Mi hija va a entrar a segundo de primaria y hay materias en las que siento que no avanza porque simplemente no le acomodan las clases», dijo a Efe Erika Soriano, mamá de una niña de 7 años.

No obstante, Erika acepta que tiene miedo aunque ella ya está vacunada e incluso superó la covid. «Es poner a la familia en riesgo si en la escuela se contagia», agregó.

Una mujer camina frente a un colegio cerrado, el 5 de agosto de 2021, en la Ciudad de México (México). EFE/ Carlos Ramírez

Alma Maldonado, doctora en educación superior e investigadora del Centro de Investigación y de Estudios Avanzados (Cinvestav) del Instituto Politécnico Nacional, señaló que existe un dilema para el regreso a clases.

Por un lado, dijo, es urgente que regresar pero por el otro no existen condiciones seguras para hacerlo. «Mucho menos en medio de la amenaza de la variante delta», advirtió.

La especialista subrayó que el cierre de escuelas ha conllevado a un retraso educativo además de una ampliación en las brechas que ya existían previo a la pandemia.

De acuerdo con la Unicef, la pandemia ha provocado la deserción escolar de al menos 5 millones de alumnos en México.

«Y es que no es lo mismo el nivel educativo de los niños que cuentan con herramientas tecnológicas que de quienes han tenido que ver la televisión o los que han desertado», dijo.

Señaló que México actualmente se encuentra en «el peor escenario posible» pues no existe un plan ni un presupuesto específico que pueda garantizar que los alumnos estén seguros en las aulas.

«No se han hecho adaptaciones a las escuelas públicas, no hay diseño para reducir las posibilidades de contagio dentro de las instalaciones y todavía no se sabe cómo se va a superar la brecha que ha implicado la disminución de la calidad educativa», precisó.

Por ello, concluyó que abrir las escuelas sin un plan claro sería «sin duda, un grave error».