La filántropa y empresaria de acuacultura y maricultura, Christy Walton (d) habla hoy durante su participación en el Foro Mar de Cortés Summit 2022 en Los Cabos, Baja California Sur (México). EFE/Isaac Esquivel
La filántropa y empresaria de acuacultura y maricultura, Christy Walton (d) habla hoy durante su participación en el Foro Mar de Cortés Summit 2022 en Los Cabos, Baja California Sur (México). EFE/Isaac Esquivel

Los Cabos (México), 17 nov (EFE).- La acuicultura es el sector primario de mayor crecimiento en México, pero afronta retos como la pesca ilegal, el desdén del Gobierno y el declive de las comunidades pesqueras, expresaron este jueves líderes del sector en el Foro Mar de Cortés.

“La acuicultura ha crecido un 15 % anual en promedio en la última década. Es el sector primario que más ha crecido en los últimos 10 años”, indicó Miguel Ángel Cisneros, investigador del Instituto Nacional de Pesca y Acuicultura, en la conferencia “Producción sostenible de productos del mar”.

La acuicultura, una actividad que consiste en el cultivo y producción de organismos acuáticos que se distingue de la pesca de captura, “es la industria de más rápido crecimiento en el mundo”, subrayó Christy Walton, filántropa y empresaria de acuicultura y maricultura.

“Y México tiene probablemente una de las mejores oportunidades del mundo de ser uno de los mayores jugadores en ese aspecto”, destacó.

México es el productor número 13 a nivel mundial de pesca y acuicultura sostenible, con un valor de producción acuícola y pesquera de 47.239 millones de pesos (casi 2.362 millones de dólares) en 2021, según la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader).

Pero la acuicultura se ha quedado rezagada en la política pública, coincidieron los especialistas.

“El gran reto que tenemos nosotros es que la pesca sea reconocida como una actividad importante”, expresó José Luis Carrillo, presidente de la Confederación de Pescadores Ribereños.

El líder pesquero lamentó que “la pesca ha sido satanizada al máximo”, pese a que en México hay 263 municipios con costa, con 20 millones de mexicanos y detrás de cada pescador hay ocho empleos, según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).

Los expertos participaron en el “Summit 2022 Misión Prosperidad” del Foro Mar de Cortés en Los Cabos, donde más de 400 asistentes y 42 conferencistas discuten sobre la preservación del ecosistema, turismo, crisis climática, estrés hídrico, responsabilidad social e inversiones de impacto.

La importancia del Mar de Cortés radica en que en sus casi 259.000 kilómetros cuadrados, con más de 900 islas protegidas, es la mayor zona pesquera de México, pues 77 % de la pesca nacional se concentra en el Pacífico y, de esta, el 80 % proviene del Golfo de California.

Este mar alberga 36 especies de mamíferos marinos, 31 especies de cetáceos, cinco de las siete especies de tortugas marinas del mundo, más de 700 especies de peces y 210 variedades de aves, según el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF, en inglés).

Pero la región ha acaparado la atención internacional por prácticas como la pesca ilegal de totoaba, que han puesto en peligro de extinción a la vaquita marina.

“Los sistemas de pesca que tenemos no son sustentables, y las comunidades ribereñas están asediadas por la pobreza y en ese asedio por la pobreza tienen que sobrevivir”, reconoció Amado Guzmán Reynaud, fundador y director general de Grupo Petroil.

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