Ciudad de México, 13 abr (EFE).- El expresidente de Ecuador Rafael Correa reconoció este martes que «siempre fue muy difícil» ganar las elecciones en Ecuador y reiteró sus felicitaciones al mandatario electo, Guillermo Lasso, al tiempo que aseguró que, si es necesario, trabajarán de la mano con él.

«Siempre fue muy difícil ganar. Tuvimos la esperanza de ganar en un momento dado, le fue tan mal a (Guillermo) Lasso en la primera vuelta, que dijimos: podemos ganar, pero no nos engañemos, tomando un poco de distancia, siempre fue difícil», dijo Correa en entrevista con Efe desde Ciudad de México.

Hasta el lunes, se tenía ya el 97,99 % de las actas validadas, las cuales confirmaron que el conservador Lasso tiene el 52,48 % de los votos, mientras que su rival, Andrés Arauz, apoyado por el expresidente Correa, acumula el 47,52 %.

Correa justificó la derrota de Arauz, pues dijo que no solo tenía en contra a sus adversarios políticos, sino también «al Estado, no solo al Gobierno».

«(Teníamos) al Consejo Nacional Electoral fastidiando, la fiscalía investigando a nuestros aportantes, contralores, (teníamos) en contra a todos los medios de comunicación», denunció.

El exmandatario aceptó que sin duda la derrota fue «dolorosa», pero lo que más preocupa ahora es, a su parecer, «la persecución brutal» que hay en contra de su movimiento político.

«Llevamos cuatro años de persecución» lamentó y aseguró querer acabar «con esta pesadilla», aunque advirtió que seguirán resistiendo en la búsqueda de un mejor país.

APOYO A LASSO

Aún cuando Correa aceptó no concordar con algunas ideas de Lasso, señaló que está dispuesto a trabajar en conjunto y dar todo el apoyo al nuevo presidente.

«El éxito de Lasso, es el éxito del país», zanjó y destacó que ayudarán en todas las cosas que consideran positivas.

«Por ejemplo, la vacunación, si es necesario ponernos a vacunar, ahí estaremos», puntualizó.

Señaló que seguirán pugnando por temas como evitar la privatización de la seguridad social y de las empresas públicas. «Lo denunciaremos a la ciudadanía, denunciaremos que no es bueno, pero siempre mantendremos la gobernabilidad», comentó.

No obstante, señaló que Lasso tendrá varios retos pues «va a recibir un país en ruinas» pero tendrá su apoyo en lo que «es el beneficio para la patria».

MAL DÍA PARA EL PROGRESISMO

El expresidente Correa lamentó que el domingo fuera un «mal día» para el progresismo en América Latina, tras las elecciones en Perú y Ecuador, principalmente.

Señaló que había «mucha esperanza» de que se consolidara un ciclo progresista en ambas naciones.

«En Ecuador era casi seguro que ganara el progresismo. A veces el entusiasmo nos lleva a sobrestimar nuestras fuerzas», lamentó.

Puntualizó que, si bien Lasso no es un buen candidato, se votó por tendencias «no por personas» y lamentó que el odio que se ha acumulado por años llevó a una votación «visceral».

Remarcó que durante su Gobierno (2007-2017) Ecuador fue ejemplo para el mundo. «Duplicamos el tamaño de la economía, fuimos campeones regionales en la reducción de pobreza», sin embargo, dijo, «nuestros pueblos tienen memoria frágil» y adujo la derrota en las elecciones a esta situación.

RETOS DEL NUEVO GOBIERNO

El expresidente ecuatoriano auguró que el nuevo Gobierno enfrentará varios retos, pero el principal será salvar vidas logrando un eficiente plan de vacunación contra la covid-19 y la recuperación económica.

«Sin vacunación la gente no puede trabajar, y sin recuperación económica no se puede recuperar el sistema de salud», señaló.

El también economista expresó su anhelo de volver algún día a Ecuador, aunque adelantó que su idea no es quedarse ahí sino irse a Bruselas, como fue su deseo tras dejar la presidencia.

Finalmente, hizo un llamado al pueblo ecuatoriano a no perder la esperanza. «Ha votado la mayoría por un proyecto contrario al nuestro, pero hay que apoyar al nuevo Gobierno», concluyó.

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