Cancún (México), 26 may (EFE).- América debe tener una actitud más solidaria ante el fenómeno de la migración, dijo hoy la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (FICR), que pidió a Gobiernos y sociedades sumar esfuerzos para atenderlo.

En el marco de la Quinta Plataforma Global para la Reducción del Riesgo de Desastres que hoy concluye en Cancún, el director para las Américas de la FICR, Walter Cotte, señaló que los desastres han obligado a miles de personas a desplazarse a otras zonas dentro de la misma región.

“Hemos visto personas que salieron de un país donde había un huracán, llegan a otro país donde está inundado y luego llegan a un país donde hay un terremoto”, comentó en entrevista con Efe.

“El impacto que tiene la combinación de los factores de riesgo en estas comunidades es muy alto; psicológicamente, en el ánimo de las personas, pero también estructuralmente, en sus bienes, en sus recursos”, indicó.

Cotte señaló que es “gente que se está moviendo; pierden lo poco que tienen y quedan totalmente en la calle y eso es muy grave”.

La Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja, dijo, realiza esfuerzos importantes para crear conciencia en América, un continente “que aporta el 27 % de los migrantes del mundo”.

“Somos un actor mundial en migración, nos preocupa mucho la situación de las personas que tienen que salir forzadamente de sus países”, apuntó.

Los migrantes necesitan atención especialmente cuando están en entornos no seguros y son vulnerables no solo por situaciones de violencia o porque no están incorporados en la economía local, sino también por estar en zonas vulnerables a desastres.

Se “requiere la responsabilidad de todos los Estados y de las entidades y una acción colectiva de todos los ciudadanos en América para que protejamos a estos migrantes, algún día podemos ser migrantes nosotros mismos, forzados o voluntarios”, aseveró.

El director de la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja destacó la importancia de reforzar las acciones para tener ciudades más resilentes a los desastres y habló de caso de Haití, una nación golpeada por varios desastres en los últimos años.

“Es un país que sufre muchas dificultades estructurales, hemos aprendido algunas cosas, mucho ha mejorado, pero todavía hay mucho camino por recorrer para Haití”, indicó.

“Desafortunadamente, cada vez que se avanza un poco, viene otro desastre natural, otra situación y no logramos estar en un estado de resistencia y de resilencia suficiente para aguantar el impacto”, añadió.

Cotte estimó importante “ser capaces algún día de romper ese modelo y poder seguir adelante, a pesar de un impacto fuerte que pueda resurgir”.