Guadalajara (México), 21 jul (EFE).- El Volcán de Colima, en el occidente de México, cambió su dinámica y estructura luego de la intensa actividad de la semana pasada, por lo que las autoridades estatales y nacionales elaborarán un nuevo plan de respuesta ante contingencias, informaron hoy fuentes oficiales.

En una reunión encabezada por el gobernador de Colima, Mario Anguiano, y el coordinador nacional de Protección civil, Luis Felipe Puente, se acordó crear un nuevo mapa de riesgos con las modificaciones que registra el volcán, ubicado en los límites de los estados de Colima y Jalisco.

Puente dijo que debido a las erupciones de lava y material piroclástico que se iniciaron el 4 de julio, esta es la primera vez desde 1913 que el volcán tiene una deformación en su estructura, además de que hay un desplazamiento “de miles de toneladas” diariamente.

Afirmó que si el volcán hoy tuviera una actividad similar a la de días recientes, “el comportamiento de los lahares (flujos de ceniza, piedras y lodo) sería totalmente diferente”, por lo que es necesario actualizar el mapa de riesgos que ya tiene Colima, además del monitoreo sísmico.

A petición de Puente, el Gobierno de Colima informó que creará un nuevo plan de protección civil para mejorar la preparación ante una eventual erupción violenta del coloso de 3.820 metros de altitud.

El gobernador Anguiano dijo que hay cerca de 11 millones de metros cúbicos de material volcánico acumulados en barrancas, y ante el riesgo de lahares se deben realizar obras de infraestructura hidráulica.

Precisó que las barrancas de Montegrande (en la ladera sur) y San Antonio (en el noroeste) siguen siendo áreas restringidas por el peligro de aludes.

Las personas desalojadas que regresaron a sus casas el fin de semana “pueden hacer sus actividades normales, pues el nivel de riesgo para la población disminuyó”, enfatizó.

Los académicos y especialistas no descartan que ocurran nuevas exhalaciones y emisión de lava, por lo que las autoridades de Colima y Jalisco, y el Sistema Nacional de Protección Civil, se mantienen “en alerta permanente”.

Para ello, la Universidad de Colima y Protección Civil de ese estado aumentarán la capacidad de monitoreo con cuatro nuevos sismógrafos donados por Estados Unidos.

Durante la reunión, efectuada en Colima, capital del estado homónimo, Puente señaló que permanecen atentos a las lluvias ante la posibilidad de tener que desalojar a la población por el riesgo de lahares “de grandes dimensiones”.

El funcionario llamó a la población a no realizar viajes turísticos por la zona que pudieran entorpecer el desalojo de personas en caso de contingencia.

Por su parte, especialistas de la Universidad de Guadalajara, en Jalisco, advirtieron que el riesgo de explosividad del volcán se mantiene, de acuerdo con los análisis realizados a la lava y las cenizas emitidas en días pasados.

Carlos Suárez Plascencia, vulcanólogo y miembro del Comité Científico de seguimiento al coloso, indicó que este es un volcán explosivo “porque el magma es rico en sílice, es decir es más espeso”, por lo que los gases no pueden salir fácilmente.

“Al estar sujeto a una fuerte presión y temperatura en el conducto volcánico, escapa el gas rápidamente y eso puede generar una explosión que además de ceniza se acompañe de fragmentos de roca que salen disparados, junto con una onda de choque”, dijo el especialista en un comunicado.

El investigador, miembro del Centro de Sismología y Vulcanología de Occidente, añadió que en próximos días se harán nuevos estudios para determinar si hay una evolución en el magma que indique “si el peligro del volcán llegará a un siguiente nivel, si se va a establecer o va a disminuir”.

El Gobierno de Jalisco informó que la actividad reciente del Volcán de Colima ha provocado que los pobladores desalojados hayan descuidado sus cultivos y animales de cría.

El secretario de Desarrollo Rural del estado, Héctor Padilla, indicó que este fenómeno “daña las plantas por la presencia de microelementos de algunos compuestos químicos”, pero la caída abundante de lluvia de los últimos dos días ha permitido limpiar la ceniza y que se disminuyan los riesgos.