México, 15 jun (EFE).- Héctor «el Güero» Palma Salazar, uno de los fundadores del cártel de Sinaloa, regresó hoy a México tras nueve años en prisión en Estados Unidos y se espera que sea ingresado a una cárcel de alta seguridad en cumplimiento de una orden de aprehensión.

Una fuente de la Secretaría de Gobernación indicó a Efe que las autoridades migratorias de EE.UU. entregaron al narcotraficante a funcionarios de México en el cruce fronterizo de Puente Nuevo, entre la ciudad estadounidense de Brownsville y la mexicana Matamoros, en el nororiental estado de Tamaulipas.

La entrega fue realizada a personal de la Procuraduría General de la República (PGR, fiscalía) alrededor de las 17.00 hora local (22.00 GMT), precisó la fuente.

Palma, quien fue excarcelado el viernes pasado en Estados Unidos tras cumplir nueve años de sentencia por tráfico de drogas, será trasladado a la capital mexicana y «eventualmente» será recluido «en una cárcel de alta seguridad», agregó.

Señaló igualmente que «se atendió una orden de aprehensión», pero dijo no tener los detalles todavía y apuntó que más tarde «seguramente» habrá más información al respecto.

Tras ser liberado el viernes de la prisión donde estaba recluido en California, Palma quedó en custodia de la Agencia de Inmigración y Aduanas (ICE) de Estados Unidos a la espera de su repatriación a México.

La fiscal general de México, Arely Gómez, indicó ayer que este miércoles vencía «el plazo límite para su llegada», pero no precisó si el Güero afrontaría algún cargo pendiente ante la justicia de México.

Desde el viernes pasado, la PGR aseguró que realizaba «una revisión detallada de sus expedientes, a fin de determinar la posible existencia de elementos de prueba relacionados con la probable comisión de delitos por parte del repatriado».

El narcotraficante fue extraditado a Estados Unidos en 2007, se declaró culpable de traficar con cocaína en 2008 y fue condenado a 16 años de cárcel.

Por su parte, la embajada estadounidense en la Ciudad de México confirmó en un boletín la entrega de Palma, de 56 años de edad, a las autoridades mexicanas.

Refirió que, conforme a las prácticas de sentencias federales de Estados Unidos, los cinco años que Palma pasó en una prisión mexicana a la espera de su extradición, de 2002 a 2007, contaron como tiempo cumplido de su sentencia de 16 años, que de esta forma se redujeron a once años.

«Como parte del esquema de buena conducta, que forma parte a nivel sistema del Buró de Prisiones de Estados Unidos, se programó la liberación de Palma tras haber cumplido 85 % de su sentencia», añadió.

«Estados Unidos y México gozan de una fuerte cooperación en materia de seguridad, incluyendo una saludable relación de extradición bajo un robusto tratado bilateral de extradición. El Gobierno de Estados Unidos está comprometido a continuar fortaleciendo tal relación», puntualizó.

Palma estuvo preso en México desde 1995 a 2007, los últimos cinco a la espera del desenlace de su proceso de extradición a Estados Unidos.

Al contrario de lo que señalan las fuentes gubernamentales, el periodista Ricardo Ravelo, experto en narcotráfico, dijo a Efe que Palma tendrá que ser puesto en libertad «porque en 2007 el único delito que pesaba en su contra era el de posesión de arma prohibida, por el cual prácticamente estaba a punto de ser liberado».

«Le faltaban tres días para salir libre cuando le informaron que había una orden de aprehensión con fines de extradición. Era el último (delito) que le quedaba pendiente. Al parecer ya no hay delitos en su contra», sostuvo.

Otras condenas ya las había cumplido o los delitos habían prescrito, expuso.

«En aquel momento no existía el término delincuencia organizada. Había delitos contra la salud, lavado de dinero, posesión de arma prohibida, entre otros. Y de todos esos delitos, algunos ya habían prescrito en aquel tiempo y otros relacionados con la propia actividad los purgó en el penal de Puente Grande (Jalisco)», precisó.

El especialista no dudó que, de confirmarse que queda libre, «el narcotraficante se incorpore al cártel de Sinaloa u otro que opere en la ruta del Pacífico».

«La importancia va a depender de su propia actividad, porque hay que recordar que permaneció más de una década inactivo y fuera del país. Seguramente se reincorpore a la misma actividad; no creo que se vaya a jubilar o a quedar tranquilo lo que le resta de vida», puntualizó.