Fotografía cedida hoy, por Melitón Tapia del Instituto Nacional de Antropología e Historia donde se observa a la arqueóloga Mara Becerra Amezcua durante unos hallazgos de entierro, en Ciudad de México (México). EFE/Melitón Tapia/Instituto Nacional de Antropología e Historia/SOLO USO EDITORIAL/ SOLO DISPONIBLE PARA ILUSTRAR LA NOTICIA QUE ACOMPAÑA (CRÉDITO OBLIGATORIO)

Ciudad de México, 31 may (EFE).- Arqueólogos mexicanos hallaron al menos 17 entierros prehispánicos.

El hallazgo fue en un barrio de Xochimilco, al sur de la Ciudad de México, informó el Instituto Nacional de Antropología e Historia.

Los entierros muestran la transición paulatina de la práctica funeraria mesoamericana a la cristiana.

En un comunicado, la institución indicó que especialistas de la Dirección de Salvamento Arqueológico (DSA) llevan tres meses hurgando en el subsuelo. El área de 630 metros cuadrados, está localizado en las inmediaciones del Centro Deportivo Xochimilco.

Agregó que la intervención en el sitio «fue necesaria debido al alto potencial arqueológico del lugar. Y remarcó que el mismo forma parte de la poligonal declarada Patrimonio Mundial por la UNESCO. Además de conformar la Zona de Monumentos Históricos de la alcaldía».

EL HALLAZGO

En sus trabajos, los especialistas han constatado que «los sucesivos moradores realizaron escasos cambios a las estructuras de una casa. La misma está ubicada en el Barrio San Pedro Tlalnáhuac, manteniendo prácticamente la misma disposición espacial desde el periodo Posclásico Temprano (900-1350 d.C.)».

A ese periodo corresponde el contexto más antiguo, registrado a más de dos metros de profundidad, explicó la coordinadora de la DSA, Mara Becerra.

La arqueóloga señaló que los materiales cerámicos y líticos en la excavación indican que parte de la vivienda estuvo destinada a actividades cotidianas referentes al aprovechamiento del entorno lacustre y chinampero».

Recordó que Xochimilco fue un asentamiento del extrarradio sujeto al Estado mexica (azteca), al cual proveía de productos agrícolas y otros bienes.

Diversos especialistas han señalado que «las chinampas son un verdadero experimento de bioingeniería hecho por los aztecas». Y se afirma que representaban un importante sistema de agricultura que le daba de comer a un millón de personas en la época prehispánica.

En la nota, el INAH dijo que aunque no se ha determinado la extensión total de los conjuntos habitacionales. Se pudo explorar con libertad lo que fuera el patio debido a que los espacios cumplieron la misma función hasta el siglo XIX.

Precisamente en el patio, que servía de conexión entre las dos unidades, los arqueólogos han localizado hasta ahora 17 entierros.

Uno de ellos muestra los restos de un adulto al que le fue ofrendado un bezote de obsidiana y una vasija de la loza del tipo Texcoco Bruñida. Ambos son indicativos de que el personaje contaba con cierto estatus social, por lo menos, dentro de la familia o localidad.