Saná/El Cairo, 18 abr (EFE).- Las autoridades yemeníes rechazaron hoy el plan iraní para un alto el fuego y el fin de las operaciones contra los rebeldes hutíes de la coalición árabe liderada por Arabia Saudí, que ha efectuado más de 2.000 incursiones aéreas desde el inicio de la ofensiva en marzo.

Alejando cualquier posibilidad de dar una pronta salida a la crisis, el ministro yemení de Exteriores, Riad Yasin, dijo que la iniciativa dada a conocer esta semana por Irán -aliado de los hutíes- es «una pérdida de tiempo».

En declaraciones por teléfono a Efe desde Riad, Yasin señaló que ya hay resoluciones de la ONU que exigen a los rebeldes del grupo chií cesar la violencia, pero que estos no han respondido.

El jefe de la diplomacia yemení subrayó que Irán debe primero convencer a los hutíes y a las fuerzas leales al expresidente Ali Abdalá Saleh para que detengan los combates sobre el terreno, se retiren de las instituciones y devuelvan sus armas al Estado.

Estas condiciones deben cumplirse en cualquier iniciativa de paz para ser aceptada por las autoridades yemeníes, según el ministro.

El plan iraní estipula un alto el fuego y el cese inmediato de los ataques aéreos de la coalición, la entrada urgente de ayuda humanitaria y que se retome un «diálogo nacional» con representantes de todos los partidos políticos.

El presidente de Irán, Hasán Rohaní, criticó hoy que los países encabezados por Arabia Saudí maten a mujeres y niños en el Yemen y dijo que lo único que han conseguido es «sembrar la semilla del odio en los corazones de la región».

El portavoz de la coalición, Ahmed al Asiri, informó hoy en Riad de que ya han efectuado más de 2.000 incursiones aéreas y aseguró que los bombardeos continuarán y que, por el momento, no se recurrirá a la intervención terrestre.

Al Asiri reveló que los rebeldes empezaron a mover fuerzas y equipamientos militares, que incluyen misiles, hacía la región septentrional de Saada, fronteriza con Arabia Saudí y feudo de los hutíes.

En su opinión, esto es un intento de atacar por tierra Arabia Saudí y provocar una intervención terrestre de la coalición antes del fin de las operaciones aéreas, que hoy se centraron en Saada, Saná, Adén y Taiz.

Estos bombardeos causaron la muerte de al menos 20 combatientes chiíes en el barrio de Jur Maksar de Adén, que está cercada por los rebeldes.

Testigos explicaron a Efe que el ataque tuvo como blanco una concentración de hutíes junto a la residencia abandonada del exvicepresidente Ali Salem al Bid.

Otros bombardeos fueron contra cuevas en el monte de Atán, al oeste de Saná, donde hay arsenales estratégicos del Ejército yemení que están actualmente en manos de los hutíes.

La coalición controla el espacio aéreo y marítimo del Yemen de forma efectiva desde el inicio de los bombardeos contra los rebeldes el pasado 26 de marzo, cuando cerró el espacio aéreo del país.

Yasin anunció que las autoridades yemeníes delegaron hoy a esa alianza militar las competencias para que autorice la entrada de aviones en el espacio aéreo del Yemen y así coordinar las operaciones militares con las necesidades de la aviación civil.

El ministro detalló que se trata de un primer paso para que los aviones civiles vuelvan a aterrizar en los aeropuertos yemeníes, donde con cuentagotas han llegado algunos con ayuda humanitaria.

Mientras, el conflicto en el Yemen se complica con la irrupción de Al Qaeda, que en los últimos días ha logrado importantes avances en la provincia de Hadramut, en el sureste del país.

El jefe de la diplomacia yemení consideró que esto es una prueba más de que los hutíes y Saleh prefieren que los terroristas se hagan con el control de ciertas zonas para justificar sus operaciones.

Entre los bombardeos, los combates y los avances de Al Qaeda, la población civil es la que más está sufriendo, por lo que la ONU pidió ayer 274 millones de dólares para cubrir sus necesidades en los próximos tres meses.

El monarca saudí, Salman bin Abdelaziz, decidió cubrir el monto de esa ayuda y financiar así las operaciones humanitarias del organismo internacional en el Yemen.