Shanghái (China), 16 dic (EFE).- El presidente chino, Xi Jinping, aseguró hoy que “tanto la libertad como el orden son necesarios” en la gestión de internet, ya que el espionaje en la red, los ciberataques y el ciberterrorismo se han convertido en “el azote global”.

Xi hizo estas afirmaciones en su discurso de apertura de la II Conferencia Mundial de Internet, que se celebra entre hoy y el viernes y en la turística localidad oriental china de Wuzhen por segundo año consecutivo.

Antes unos 2.000 participantes de alrededor de 120 países, entre ellos el presidente de Pakistán, Mamnoon Hussain, y los primeros ministros ruso, Dmitri Medvédev, y kazajo, Karim Masimov, y otros líderes, Xi habló de que “la necesidad de crear un sistema de gobernanza multilateral democrático y transparente”.

Para ello, defendió “el orden del ciberespacio de acuerdo a la ley”, a la que dijo que “todos deben obedecer”.

En un país con unos 670 millones de internautas y uno de los sistemas censores más férreos del planeta (el llamado “Gran Cortafuegos” chino), Xi mencionó los “problemas y retos” de internet, entre ellos el ciberterrorismo y el ciberespionaje.

Ante ese escenario, el presidente de China, país al que EE.UU. suele acusar de una buena parte de los ataques cibernéticos a sus empresas e instituciones, dijo que “hay que aumentar el diálogo y la cooperación bajo la confianza mutua y el respeto, promoviendo la transformación del sistema global de internet para impulsar la paz y la seguridad”.

“Ningún doble estándar debe ser aceptado en ciberseguridad”, agregó Xi, cuyo país rechaza las acusaciones de ciberataques de EE.UU. y arguye que es también víctima de delitos similares.

El mandatario señaló que se debe respetar también “la cibersoberanía de cada país”, y pronunció cinco propuestas para gestionar la red de redes: acelerar la construcción de infraestructura; crear plataformas online de intercambios culturales; mejorar la cibereconomía, impulsar la ciberseguridad y crear un sistema de gobernanza global de internet.

Al hablar de cómo fortalecer la cibereconomía y la innovación en la red, Xi señaló que “todas las empresas son bienvenidas en China mientras obedezcan las leyes” del país.

En un comunicado divulgado ayer, Amnistía Internacional (AI) urgió a las firmas tecnológicas a rechazar la influencia de China en la gestión global de internet, ya que afirma que ésta podría mermar la libertad de expresión y exacerbar los abusos de derechos humanos.

Facebook, Google o Twitter se mantienen censurados en China, si bien hoy, como el año pasado, estos servicios se encuentran desbloqueados en el centro de Wuzhen donde se celebra esta conferencia, a la que no fueron aceptados buena parte de los medios extranjeros de prensa que intentaron acudir.

A la cita asistieron también, entre otros, el viceministro de Comunicaciones de Cuba, Wilfredo González Vidal, y por parte de la ONU el chino Wu Hongbo, subsecretario general de las Naciones Unidas para Asuntos Económicos y Sociales.

Repiten, como el año pasado, Lu Wei, ministro de la Administración China del Ciberespacio; Jack Ma, fundador del grupo de comercio electrónico Alibaba; Pony Ma, presidente ejecutivo de Tencent (creador del sistema de mensajería QQ y de la popular red social Weixin), y Robin Li, responsable del motor de búsqueda Baidu.

A ellos se suman, según el portal oficial del evento, directivos de firmas internacionales como Microsoft, Apple, Yahoo, Siemens, IBM, Yahoo y Qualcomm.

La mayor convocatoria internacional de este año frente a la de la primera edición del año pasado parece orientada a los esfuerzos de China por crear una especie de consenso global que ponga unas reglas comunes en favor de un control de internet en todo el mundo.