Nueva York, 5 abr (EFE).- Wall Street se apoyó hoy en las buenas noticias sobre el empleo que se dieron a conocer en EE.UU., además de, una vez más, las esperanzas de que Washington y Pekín conseguirán ponerse de acuerdo para alcanzar el pacto en materia comercial que llevan meses negociando.

El parqué neoyorquino consiguió cerrar su segunda semana consecutiva de ganancias acumuladas, con el S&P 500 y el Dow Jones de Industriales avanzando cerca de un 2 por ciento desde el lunes, y aún más para el Nasdaq, cuya cifra se situó en un 2,71 por ciento.

El sector financiero y el de materias primas fueron los mayores beneficiados de la semana, al subir un 3,3 por ciento y un 4,3 por ciento respectivamente gracias al empuje de, entre otras, Morgan Stanley, que se revalorizó más de un 6,40 por ciento en los últimos 5 días.

Los inversores se fijaron hoy en el último informe sobre la situación laboral en EE.UU., que señalaba que el pasado mes de marzo se crearon 196.000 puestos de trabajo, frente a los 175.000 que pronosticaban los expertos, a lo que se sumó una sólida tasa de desempleo del 3,8 por ciento.

Wall Street esperaba ansiosamente esta vez conocer el número de puestos de trabajo creados, ya que el mes de febrero se sumaron tan sólo 20.000, que luego se revisó al alza hasta los 33.000, lo que seguía estando muy por debajo de lo esperado.

«La tasa de desempleo es baja, y eso va a provocar que la confianza del consumidor siga siendo alta. Es una situación muy cómoda para los inversores», apuntó el economista jefe de AssetMark, Jason Thomas.

Con Thomas coincidían otros analistas, que apuntaban que el número de puestos creados era excelente, «ni demasiado alto ni decepcionante», según la directora del departamento de macroeconomía de Smith Capital, Lindsay Bernum.

«Está en línea con nuestra visión de que los cimientos de EE.UU están intactos. No estamos creciendo al mismo ritmo que el año pasado, pero tampoco nos hemos quedado fuera de la competición», agregó Bernum.

Estas buenas cifras de empleo han dejado especial buen sabor de boca ya que se dan a conocer días después de datos económicos decepcionantes al inicio de la semana, como la actividad del sector servicios del país, que caía a mínimos de agosto de 2017.

El parqué neoyorquino además se vio impulsado por el aparente avance en las negociaciones en materia de comercio entre EE.UU. y China, tras afirmar ayer el presidente estadounidense, Donald Trump, que se había progresado notablemente, mientras que el viceprimer ministro de China, Liu He, dijo que se había alcanzado un «nuevo consenso».