Viena, 5 mar (EFE).- El Gobierno austríaco pidió hoy a Alemania que especifique claramente el número máximo de refugiados que está dispuesta a acoger para evitar la llegada descontrolada de solicitantes de asilo a través de la ruta de los Balcanes.

«Alemania debe finalmente lograr claridad. De lo contrario, los refugiados seguirán echando a andar camino de Alemania», advirtió el canciller austríaco, Werner Faymann, en una entrevista que publica hoy el diario Kurier.

Faymann propone para Alemania un tope máximo de 400.000 refugiados, calculado en relación al establecido por Austria (con una población 10 veces menor que Alemania), que ha anunciando que no aceptará más de 37.500 este año.

El político socialdemócrata confió en que Berlín anuncie pronto una medida similar.

«Mientras no sea ese el caso, cada refugiado pensará que puede ir por la ruta de los Balcanes hacia Austria y luego seguir hacia Alemania», explica.

Faymann insiste en la entrevista en que el «dejar pasar» tiene que acabarse y ser sustituido por un mecanismo en el que los refugiados sean acogidos en Turquía, Líbano y Jordania y atendidos allí por la ONU con la ayuda de los países de la Unión Europea (UE).

«Tiene que haber una entrada legal (en la UE) basada en contingentes en lugar de un dejar pasar caótico y descoordinado», manifestó el jefe del Gobierno austríaco.

Faymann asegura que si los 28 socios comunitarios siguieran el ejemplo austríaco y fijaran un tope proporcional a su población, la UE podría recibir a dos millones de refugiados.

Tanto Alemania como Austria anunciaron en septiembre de 2015 una política de puertas abiertas hacia quienes huyen de conflictos bélicos en Oriente Medio, especialmente Siria.

Sin embargo, en su charla con Kurier, Faymann recuerda que desde el principio él advirtió que esa política era temporal y que habría que «volver a la normalidad».

Faymann critica que muchos socios comunitarios hayan confiado en que Austria, Alemania y Suecia arreglarían ellos solos la crisis de los refugiados y hayan mantenido una actitud no solidaria.

Por eso, aunque asegura preferir una política común, dice que «sería irresponsable esperar aún más a una solución europea conjunta».

Faymann consideró que en la cumbre que la UE celebrará el lunes con Turquía sobre la crisis de los refugiados se aprobará una mejor colaboración con Turquía para acabar con el tráfico de personas y detener el flujo incontrolado.

Según el diario austríaco Der Standard, en la cumbre se decidirá cerrar la ruta de los Balcanes, ayudar a Grecia a crear centros de atención para 50.000 personas y expulsar de regreso a Turquía a todos los emigrantes que no tengan derecho a solicitar asilo.

En las últimas semanas Austria y el resto de países de la ruta de los Balcanes, menos Grecia, han endurecido sus controles fronterizos y sólo permiten pasar a unos 580 refugiados diarios, certificando que vienen de zonas de conflicto y no son «emigrantes económicos».

Esa actitud ha provocado que decenas de miles queden bloqueados en Grecia, el primer país europeo que pisan quienes huyen de la guerra y la miseria en regiones de Oriente Medio, Asia y África.

Aunque la Comisión Europea ha criticado los topes máximos de recepción de refugiados anunciados por Austria, Faymann asegura que su Gobierno mantendrá esa política y que no descarta que el tema provoque un conflicto jurídico con Bruselas.