Atenas, 19 jun (EFE).- El ministro griego de Finanzas, Yanis Varufakis, no presentó nuevas propuestas en la reunión celebrada ayer por el Eurogrupo en Luxemburgo, pero urgió a sus colegas a no dejar fracasar el acuerdo por culpa de cantidades «minúsculas».

Según se desprende del texto de su intervención, que el propio Varufakis colgó en su blog en aras de la «transparencia» y como «antídoto a la propaganda», el ministro urgió a sus colegas a no permitir que fracase un acuerdo por la «minúscula» diferencia de cálculo del 0,5 % del producto interior bruto (PIB) entre las previsiones griegas y la de los socios.

Al igual que el primer ministro, Alexis Tsipras, en días anteriores, también Varufakis volvió a insistir en que el Gobierno está dispuesto a hacer una reforma profunda del sistema de pensiones, pero recalcó que de ninguna manera puede aplicar un recorte del 1 % del PIB a unas prestaciones que en los últimos años han sido recortadas en hasta un 48 %.

El ministro reconoció que en Grecia el 16 % del PIB se dedica al pago de las pensiones pero recordó que esto no es fruto de aumentos de las prestaciones, sino de la dramática caída del PIB de los últimos años.

Varufakis pidió a los ministros de la eurozona dejar de debatir sobre medios puntos porcentuales o de pedir medidas con efectos fiscales inmediatos, sino discutir cómo se puede alcanzar una reforma «profunda, integral y permanente».

En ese contexto, propuso imponer por ley un «freno automático» al déficit, cuyo cumplimiento sería vigilado cada semana por un Consejo Fiscal independiente y conllevaría una reducción inmediata del gasto público en caso de que se descarrile el déficit.

Varufakis volvió también a pedir una racionalización del calendario de pagos de la deuda y un programa de inversión para reactivar la economía.

El Eurogrupo acabó sin acuerdo y el presidente del Consejo Europeo, Donal Tusk, decidió acto seguido convocar una cumbre extraordinaria de la eurozona para el lunes.