Beirut, 22 jul (EFE).- El Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) y Acción contra el Hambre han puesto en marcha por separado programas de emergencia para paliar la escasez de agua en las ciudades de Alepo y Al Hasaka, en el norte de Siria.

En un comunicado, Unicef expresó su inquietud por la situación en Alepo, la mayor urbe del norte del país, donde esta semana se reanudó el suministro de agua tras varias semanas de interrupción.

«Seguimos preocupados, ya que el suministro de agua en Alepo podría cortarse en cualquier momento», dijo en la nota la representante de la Agencia de la ONU en Siria, Hanaa Singer.

La portavoz de Unicef destacó que durante tres semanas distintos barrios han estado sin una gota de líquido, lo que ha dejado a «miles de menores sedientos, deshidratados y vulnerables a enfermedades».

Desde comienzos de julio, el 41 % de los 3.000 niños atendidos en clínicas respaldadas por Unicef en Alepo presentaban diarreas.

Para hacer frente a esta crisis, el organismo ha aumentado el reparto de agua de 800.000 litros diarios a 2,5 millones, el mayor volumen distribuido por la agencia internacional desde el inicio del conflicto en Siria.

De esta manera, se han suministrado 15 litros por persona diarios para cerca de 200.000 habitantes de los distritos más afectados de Alepo.

Además, Unicef ha excavado 50 pozos a tierra, que pueden proporcionar unos 16 millones de litros al día; y está desarrollando uno de inyección cerca del río Kwaik en Alepo.

El texto subraya que, pese a todos estos esfuerzos, unas 500.000 personas tienen problemas para obtener agua para sobrevivir.

Alepo es una de las urbes más afectadas por la contienda en Siria y es escenario de combates entre el ejército y varios grupos rebeldes.

Mientras, en Al Hasaka, en el noreste, el deterioro de la situación de seguridad ha ocasionado el desplazamiento masivo de vecinos de unos barrios a otros, indicó en otro comunicado la ONG Acción contra el Hambre (ACH), que ejecuta allí un plan de emergencia en colaboración con la Media Luna Roja Siria.

Ambas organizaciones están tratando de garantizar el acceso a agua potable, materiales de limpieza e infraestructuras de saneamiento a las familias de desplazados, con la distribución mediante camiones cisterna.

ACH señaló que cada día reparten 441 metros cúbicos de agua para 4.900 personas.

También, han proporcionado 27 tanques de agua, de 1.000 litros de capacidad cada uno, en diez refugios colectivos y tres parques, y 300 bidones familiares, con de 25 litros de capacidad.

El pasado 25 de junio, el grupo terrorista Estado Islámico (EI) inició un asalto a las áreas controladas por el Gobierno en Al Hasaka y ocupó una cuarta parte de su superficie.

Antes de este ataque, el 40 % de la localidad estaba en manos de las autoridades sirias, mientras que el 60 % estaba en poder de los kurdos, opositores al régimen del presidente Bachar al Asad.