Jerusalén, 23 abr (EFE).- La agencia de la ONU para los refugiados palestinos (UNRWA) manifestó hoy su preocupación por la salud de los refugiados del campo de Yarmuk, en Siria, y pidió que se asegure la entrada de ayuda humanitaria en la zona.

«La UNRWA está extremadamente preocupada sobre la situación sanitaria en Yarmuk. El acceso impredecible a los servicios sanitarios es una asunto de seriedad», señaló hoy el portavoz de la agencia, Chris Gunness, en un comunicado.

También destacó que en los últimos días se han detectado infecciones cutáneas, diarreas y hepatitis entre los residentes desplazados desde el campo, donde miles de civiles permanecen atrapados en el fuego cruzado entre yihadistas del Estado Islámico (EI) y del Frente Al Nusra, y fuerzas leales al régimen sirio de Bachar Al Asad.

Los descubrimientos «ilustran las miserables condiciones que padecen los civiles en Yarmuk y el riesgo que plantean las enfermedades infecciosas rampantes en la zona», alertó Gunness.

Por esta razón, insistió en que su agencia continúa demandando «un acceso seguro e ininterrumpido para ofrecer asistencia humanitaria completa» a quienes no pueden dejar el campo.

En la misma jornada, Hannan Ashrawi, miembro de la Organización para la Liberación de Paletina (OLP), anunció su reciente encuentro en Ramala con el comisionado general de la Agencia de la ONU para los Refugiados Palestinos, Pierre Krähenbühl, con quien debatió la delicada situación de los palestinos que aún permanecen en el campo sirio.