Islamabad, 30 oct (EFE).- Uno de los principales partidos religiosos de Pakistán, el Jamiat Ulema-e-Islam (JUI-F), ha lanzado un desafío al Gobierno del primer ministro paquistaní, Imran Khan, con una marcha a lo largo de país, que llegará mañana a Islamabad en busca de la dimisión del dirigente y la celebración de elecciones.

«Nuestra principal demanda es la dimisión del primer ministro, ya que es un incompetente», dijo hoy a Efe el secretario general adjunto de JUI-F, Akram Khan Durrani.

El político afirmó que la situación económica es insostenible a causa de las políticas del Gobierno del Pakistán Tehreek-i-Insaf (PTI) de Khan, con una alta inflación y bajo crecimiento, que golpean especialmente a los pobres.

«Nuestra segunda demanda es la celebración de nuevas elecciones, ya que las últimas fueron un fraude», afirmó Durrani, en referencia a los comicios de 2018, que los partidos opositores consideran «sucios» debido a las presiones de «los poderes establecidos» (alusión a los militares) para que se impusiera el PTI.

La «marcha de la libertad» comenzó el domingo en la costera Karachi, en el sur del país; se encuentra ahora en la ciudad de Lahore, en el este, y llegará mañana a la capital.

En Islamabad ya se observan los preparativos de seguridad, con contenedores para bloquear la «zona roja» de Islamabad, área de acceso restringido en el distrito que acoge ministerios y embajadas, y una alta presencia de efectivos policiales.

El JUI-F ha anunciado que hasta un millón de personas participarán en la protesta capitalina, pero el número de participantes en la marcha ahora es de 40.000 personas, según dijo a Efe un portavoz policial de Lahore, Fiaz Ahmed.

Durrani afirmó que la protesta en Islamabad durará más de un día, pero no indicó cuánto se alargará ni si planean bloquear la ciudad o la zona gubernamental, tal y como hizo el ahora primer ministro en 2014.

Entonces, Khan ocupó durante cuatro meses la zona roja exigiendo la dimisión del entonces primer ministro Nawaz Sharif, ahora encarcelado.

Otras formaciones políticas, como la Liga Musulmana de Sharif o el Partido Popular de los Bhutto se han unido a la protesta liderada por el presidente del JUI-F, Fazlur Rehman.

Rehman, una de las figuras políticas más importantes en las últimas décadas en el país, fue miembro de la Asamblea Nacional (Cámara Baja) entre 1998 y 2018, año en que su partido se estrelló en los comicios, y ahora ni siquiera tiene un escaño.

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