El Cairo, 11 jul (EFE).- El atentado registrado hoy frente al consulado italiano en El Cairo estaba dirigido contra el juez egipcio Ahmed Fudali, según dijo a Efe el propio magistrado, que había abandonado el lugar de la explosión minutos antes de que se produjera.

El juez, un firme partidario del actual presidente Abdelfatah al Sisi, aseguró que el ataque fue «un intento de asesinato» contra su persona.

Fudali explicó que se encontraba en la asociación de Jóvenes Musulmanes, cuya sede está frente al consulado y en la que ocupa un alto cargo.

Según su versión, el coche bomba no pudo ser estacionado en la misma puerta de la sede de la asociación ante la presencia de policías que custodiaban el lugar y prohibían a los vehículos aparcar en la misma calle.

El magistrado se encontraba a unos 200 metros del coche bomba cuando este estalló en el barrio cairota de Bulaq Abu Laela.

La explosión causó la muerte a al menos una persona y heridas a nueve, y provocó también destrozos en la fachada del consulado, que estaba cerrado en el momento del ataque, y en otras viviendas de los alrededores.

Fudali advirtió de que este «intento de asesinato» es en venganza por su «posición contra el terrorismo salvaje» y por los viaje a la península del Sinaí que ha realizado él y los miembros de la asociación.

Este juez lidera también un partido político denominado «Corriente de la Independencia» y apoya públicamente al actual régimen egipcio de Al Sisi.

Durante la crisis que se registró entre el entonces presidente Mohamed Mursi y la justicia egipcia en noviembre 2012, este magistrado encabezó la campaña contra el mandatario islamista.

El 22 de noviembre de ese año, Mursi -derrocado en julio de 2013- blindó sus poderes ejecutivos y legislativos ante la Justicia, lo que provocó una oleada de protestas en el país.