Dakar, 21 jul (EFE).- El juicio en Senegal contra el exdictador chadiano Hissène Habré ha sido aplazado hasta el próximo 7 de septiembre para que sus nuevos abogados, designados hoy de oficio por el tribunal, puedan preparar la defensa del exmandatario, acusado de ordenar el asesinato de 40.000 personas.

En el segundo día de juicio, los abogados de Habré -quien no reconoce la legitimidad del proceso- se han vuelto a negar a comparecer en la sala, por lo que el tribunal decidió designar tres letrados del turno de oficio para defenderle.

Sus nuevos defensores solicitaron un plazo de 45 días para preparar el caso y, a pesar de las reticencias de la Fiscalía y de la oposición de las víctimas, el tribunal especial creado en Dakar acordó concedérselo porque así lo prevé la legislación senegalesa.

Habré está acusado de ser responsable de miles de asesinatos políticos y de dirigir un programa sistemático de torturas que afectó a otras 200.000 personas durante su mandato al frente del Chad, entre 1982 y 1990.

El abogado de las víctimas, William Bourbon, advirtió de que retrasar el juicio favorece al acusado, quien «está haciendo todo lo posible para evitar su enfrentamiento» con los damnificados.

«El juicio no debe ser secuestrado por Habré», advirtió Bourbon, quien opinó que, si Habré mantiene la misma actitud adoptada desde el comienzo del juicio, no sirve de nada aplazar 45 días el proceso.

Por su parte, el fiscal también mostró la misma preocupación que las víctimas, aunque recordó que el tribunal tiene obligación de conceder una moratoria ante una petición de la defensa para garantizar un proceso «imparcial y transparente».

Los partidarios de Habré acogieron con satisfacción la decisión del tribunal y dedicaron a su líder unos aplausos a su salida de la sala, escoltado por agentes penitenciarios.

A su llegada al tribunal poco antes de las 9.00 hora local y GMT, Habré adoptó una postura mucho menos beligerante que la de ayer, cuando acusó a los jueces de ser «funcionarios nombrados por políticos traidores» y «agentes del imperialismo».

Tras su negativa a participar en la primera sesión del juicio, el presidente del tribunal ordenó que hoy fuera llevado a la sala a la fuerza por los agentes penitenciarios.

Habré permaneció en silencio durante toda la sesión, a la que asistió con el mismo atuendo tradicional de color blanco de ayer y la cabeza cubierta por un turbante.

La organización Human Rights Watch (HRW), que ha asesorado a las víctimas en su lucha para llevar a Habré ante la justicia, lamentó el aplazamiento de este juicio, el primero en la historia en que un dictador africano es juzgado por un tribunal de otro país del continente a instancias de sus propias víctimas.

«Es una decepción pero, aunque sea hoy, mañana o en 45 días, las víctimas van a estar aquí para seguir con el proceso», aseguró a Efe el portavoz de HRW, Reed Brody.

«Llevamos más de quince años esperando este juicio, por lo que no nos importa esperar 45 días más si lo considera imprescindible el tribunal a fin de garantizar la imparcialidad del proceso», afirmó una víctima del régimen de Habré, Abdourahmane Guèye.

Hissène Habré fue derrocado en 1990 por el actual presidente del Chad, Idriss Déby Itno, y desde entonces ha vivido exiliado en Senegal, donde fue puesto bajo arresto domiciliario en 2005 y encarcelado en 2013 por los crímenes presuntamente cometidos durante su dictadura.

El Gobierno de Habré sustentó su poder en un régimen de terror dirigido contra la población civil, especialmente en el sur del país (1983-1985) y contra varias etnias árabes como los Hadjerai (1987) y los Zaghawa (1989-1990), ordenando masacres y detenciones masivas cada vez que un líder local osaba levantar la voz.

El pasado mes de marzo, un tribunal chadiano condenó por tortura a 20 altos cargos del aparato de seguridad del exdictador que, junto al Gobierno de Chad, tendrán que pagar 125 millones de dólares para compensar a más de 7.000 víctimas de la represión.