Estambul, 14 sep (EFE).- Las autoridades turcas han vuelto a levantar hoy el toque de queda en la ciudad suroriental de Cizre, que fue impuesto ayer por segunda vez en diez días.

La ciudad, de 150.000 habitantes y desde hace semana uno de los focos de enfrentamientos entre las fuerzas del orden y simpatizantes de la guerrilla kurda, el proscrito Partido de Trabajadores de Kurdistán (PKK), estuvo bajo un toque de queda estricto entre el 4 y el 11 de septiembre.

Durante este tiempo, tiroteos y fuego de artillería se cobraron la vida de 21 personas, entre ellas al menos dos niños, un bebé, dos ancianos y una madre de familia, según el diario turco “Hürriyet”.

La mayoría de las víctimas no pudo ser sepultada durante el toque de queda y ayer se celebró un funeral masivo para 16 personas.

Según el Gobierno turco, que asegura haber matado hasta una treintena de “terroristas del PKK”, en los combates callejeros no ha fallecido ningún miembro de las fuerzas del orden, aunque sí hubo 11 policías heridos.

Al anunciarse anoche el nuevo toque de queda “hasta nueva orden”, supermercados y tiendas sufrieron avalanchas de clientes que intentaban aprovisionarse para un tiempo indefinido, aunque finalmente la prohibición apenas ha durado una noche.