Tokio, 5 sep (EFE).- La Bolsa de Tokio cayó hoy un día más y alcanzó su mínimo en una semana por la inquietud de los inversores en torno a Corea del Norte, después de que la tensión se haya disparado tras la última prueba nuclear del régimen de Kim Jong-un.

El índice de referencia Nikkei cayó 122,44 puntos, un 0,63 por ciento, y quedó en 19.385,81, mientras que el segundo indicador, el Topix, que agrupa a los valores de la primera sección, retrocedió 12,84 enteros, un 0,8 por ciento, y cerró en 1.590,71 unidades.

Aunque el parqué tokiota abrió con ganancias, la noticia de que Corea del Norte podría estar preparando el ensayo de un nuevo misil intercontinental volvió a hundir el ánimo de los inversores, que volvieron a evitar las compras tras cerrar en rojo la víspera.

Después de que el fin de semana el régimen de Kim Jong-un llevara a cabo su más potente prueba atómica se teme que Pyongyang continúe con las provocaciones, lo que tensaría aún más la situación geopolítica internacional.

En Tokio los inversores aguardan además a ver cómo los mercados estadounidenses reaccionaban a la situación de Corea del Norte tras un fin de semana de tres días.

La fortaleza del yen, moneda refugio que se ha revalorizado por la crisis norcoreana, arrastró a las exportadoras niponas como el fabricante de automóviles Mazda, que cayó un 0,9 por ciento, y la tecnológica Fujitsu, que perdió un 2,8 por cinto.

Las aerolíneas niponas también cayeron por culpa de la inquietud ante nuevos lanzamientos de misiles sobre territorio de Japón por parte de Corea del Norte y JAL perdió un 1,1 por ciento, mientras que ANA se dejó un 1,6 por ciento.

Por su parte, Fast Retailing, la dueña del gigante textil Uniqlo y uno de los pesos pasados del parqué tokiota, bajó un 0,7 por ciento después de que sus ventas domésticas disminuyeran en agosto.

En la primera sección, un total de 1.764 valores retrocedieron, frente a 181 que avanzaron y 58 que terminaron sin cambios.

El volumen de negocio ascendió a 1,953 billones de yenes (15.010 millones de euros), frente a los 1,736 billones de yenes (13.342 millones de euros) de la sesión anterior.