Tokio, 24 jul (EFE).- La Bolsa de Tokio acabó hoy la semana en números rojos debido a la inquietud de los inversores en torno a la desaceleración de la economía de China y los flojos resultados de los mercados de EE.UU.

El selectivo Nikkei cerró con una bajada de 139,42 puntos, un 0,67 por ciento, y se situó en las 20.544,53 unidades, mientras que el segundo indicador, el Topix, que agrupa los valores de la primera sección, perdió 9,02 puntos, un 0,54 por ciento, hasta las 1.655,86 enteros.

El Nikkei comenzó ya la sesión en rojo arrastrada por las pérdidas en EE.UU. debido a los decepcionantes resultados de las grandes empresas del país.

«A pesar del optimismo doméstico, las inquietantes perspectivas que llegan de fuera, como las caídas de los mercados estadounidenses y la desaceleración de China, marcaron la tendencia en Tokio», explicó a Kyodo el analistas Hiroichi Nishi, de SMBC Nikko Securities.

También influyó en la caída de hoy la escalada vivida últimamente por el parqué tokiota, lo que ha podido llevar a los inversores a asegurar beneficios, señalaron los analistas locales.

El sector del transporte marítimo lideró las pérdidas seguido de de metales no ferrosos y el de maquinaria.

Junto a los temores por la economía china, los malos resultados del fabricante de maquinaria pesada estadounidense Caterpillar, que ganó un 5,2 % menos en el primer semestre del año, también ayudó a arrastrar a otras compañías del sector en Tokio.

Así, tanto Komatsu como Hitachi Machinery se dejaron un 1,5 por ciento.

El fabricante de vehículos Mazda perdió un 1,4 por ciento después de que la prensa previera una caída de su beneficio operativo de casi un 10 por ciento en el periodo abril-junio.

En la primera sección, 1.241 valores retrocedieron frente a los 549 que avanzaron, mientras que 101 cerraron en tablas.

El volumen de negocio ascendió a 2,076 billones de yenes (15.274 millones de euros), por debajo de los 2,206 billones de yenes (16.277 millones de euros) de la víspera.