Bangkok, 6 jun (EFE).- Tailandia abre hoy un nuevo capítulo en su agitada historia política con el regreso a una democracia tutelada por los militares y con el general Prayut Chan-ocha, líder del golpe de Estado de 2014, al frente del Gobierno.

El Consejo Nacional para la Paz y el Orden, como se conoce formalmente a la junta militar, no quedará disuelto hasta que los ministros de la administración de Prayut juren el cargo en una fecha aun por determinar, confirmó a Efe Weerachon Sukoondhapatipakat, viceportavoz de la Oficina del Primer Ministro.

El militar convertido a político, quien comandó el Ejecutivo castrense desde la asonada, sumó los apoyos de 500 representantes del nuevo Legislativo bicameral -formado por 500 diputados y 250 senadores- anoche durante una votación conjunta.

El mandatario agradeció hoy el respaldo del Parlamento en un mensaje leído a los medios y demandó a todos los legisladores a «cooperar por el bien del país y su población», sin adelantar nombres ni el reparto de carteras de su futuro gabinete.

Prayut, el candidato propuesto por el partido promilitar Palang Pracharat, partía como favorito a mantenerse en el poder gracias al previsible apoyo de los senadores, elegidos a dedo por la junta militar, y de los diputados electos en las elecciones del pasado marzo alineados en torno a su figura.

Durante el largo debate previo a la votación para elegir al primer ministro, la oposición rechazó reiteradamente la candidatura de Prayut al enumerar varios motivos que a su parecer descalifican al general.

Entre ellos, citaron las denuncias sobre la violación de derechos humanos cometidos por de la junta militar o su imagen de dictador retratada por los medios extranjeros.

Por contra, Seree Suwanpanon, uno de los senadores seleccionados por la junta militar, alabó la personalidad de Prayut como representante de la estabilidad del país.

«Prefiero apoyar una democracia dictatorial», espetó el legislador, en una de las frases más destacadas del debate.

Por su parte, el candidato a primer ministro propuesto por una coalición de siete partidos contraria a la junta militar, Thanathorn Juangroongruangkit, quien reunió 244 votos, reafirmó su apuesta en favor de la democracia y el cambio político en Tailandia.

«La dictadura no puede resistir los vientos del cambio. El pueblo seguirá reclamando libertad y justicia», apuntó Thanathorn, líder del partido progresista Anakot Mai -tercera fuerza política en el parlamento-, tras la elección de Prayut, que calificó de «robo».

«No perdimos, pero nos robaron la victoria», señaló el opositor quien se enfrenta a varias demandas instigadas por la junta militar que le han supuesto la suspensión temporal del acta de diputado y por las que se enfrenta a posibles condenas de cárcel.

Varios diputados de esta formación, que propone políticas abiertamente en contra del poder militar, denunciaron esta semana ante los medios las presiones y el intento de compra por parte de personas próximas al gobierno para que apoyaran a Prayut.

Tras las elecciones, Anakot Mai selló junto al partido Puea Thai -el ganador de las elecciones y cuyo gobierno fue depuesto en el golpe de hace cinco años- y otros cinco partidos una coalición democrática que afirmó tener mayoría en la Cámara Baja.

Sin embargo, la Comisión Electoral nombrada por la junta militar anunció después una modificación del sistema de reparto de escaños que permitió obtener representación a una decena de partidos minoritarios -algunos de los cuales sumaron poco más de 30.000 papeletas- que dieron su apoyo a Prayut.

Durante las negociaciones para elegir a Prayut, el Palang Pracharat recabó el respaldo de otras 18 formaciones que le asegurarían una enclenque mayoría parlamentaria con la que el general tendrá que lidiar.

El primer ministro, de carácter colérico e intolerante ante la crítica, prometió antes de revalidar el cargo mantener la estabilidad en el país y una ingente inversión en proyectos de obra pública.

Tailandia padece una profunda crisis política desde el golpe de Estado de 2006 que depuso al ex primer ministro Thaksin Shinawatra, y dio paso a siete años marcados por protestas callejeras que culminaron con la asonada de 2014 contra el gobierno de Yingluck Shinawatra, hermana menor de Thaksin.

El movimiento político del clan Shinawatra, cuyo buque insignia es actualmente el Puea Thai, ha ganado todas las elecciones desde 2001 pero ha sido apartado del poder cinco veces en golpes militares o judiciales.

Desde que se abolió la monarquía absoluta en 1932 Tailandia ha vivido 20 golpes de Estado e intentonas, un reflejo del arraigado papel que juegan los militares en la política tailandesa.

Noel Caballero