Bangkok, 12 jul (EFE).- Tailandia ha deportado a ocho musulmanes uigures, cuatro mujeres y sus hijos, a Turquía en medio de la crisis diplomática por el reciente envío forzoso de más de cien miembros de esta etnia a China, informó hoy la prensa local.

Tanto la ONU como la Unión Europea han criticado la deportación de uigures a China contra su voluntad, mientras que Pekín asegura que son inmigrantes ilegales que quieren viajar a Turquía, Irak o Siria para unirse a la yihad.

Las autoridades tailandesas indicaron que los ocho uigures, una minoría túrquica procedente del oeste de China, fueron extraditados a Turquía tras comprobar que tenían nacionalidad turca, según el diario Bangkok Post.

Cerca de 180 uigures han sido enviados a Turquía de los más de 350 detenidos en el sur de Tailandia a principios de este año, mientras que más de 109 han sido deportados a China, a pesar del temor que puedan sufrir represalias.

El viceportavoz del Gobierno tailandés, Weerachon Sukhundhapatipak, confirmó que 140 niños y 32 mujeres -sin contar los del sábado- han sido trasladados a Turquía, mientras que 85 hombres y 24 mujeres han sido deportados a territorio chino.

El pasado miércoles, varios manifestantes atacaron el consulado tailandés en Estambul para protestas contra el trato de dado por Tailandia a esta minoría túrquica.

Tailandia ha reiterado que han cumplido con las normas internacionales e incluso ha anunciado que enviará una delegación a China para cerciorarse de que tratan adecuadamente a los iugures deportados.

El Congreso Mundial Uigur, una ONG con sede en Alemania, denunció que los uigures tuvieron que huir la represión en China

La minoría uigur, una comunidad emparentada con pueblos de Asia Central que profesa la religión musulmana, vive en la provincia de Xinjiang, que se ha convertido en los últimos años en foco de tensiones entre éstos y las autoridades chinas y la mayoría han.

Mientras Pekín acusa a grupos islamistas e independentistas uigures de ser responsables de la violencia, algunos portavoces de esta minoría en el exilio la atribuyen a la discriminación y represión política y religiosa que la comunidad sufre por parte del régimen.

Grupos uigures en el exilio niegan asimismo la existencia de grupos terroristas en la región como el Movimiento del Turquestán Oriental (ETIM, siglas en inglés), al que el Gobierno chino suele atribuir atentados ocurridos tanto en Xinjiang como en el resto del país, si bien no consta que el grupo los reclame.