Dacca, 7 ene (EFE).- La líder de la Liga Awami, Sheikh Hasina, prestó hoy juramento para un tercer mandato consecutivo como primera ministra después de una arrolladora victoria en las urnas e inicia una legislatura con las miradas puestas en la economía y el mantenimiento de la democracia.

Después de que el 30 de diciembre la Liga Awami y sus aliados se hiciesen con 288 de los 300 escaños en juego, Hasina tomó hoy posesión en Dacca junto a un gabinete formado por 47 ministros, en su mayoría caras nuevas y con cambios en carteras clave.

A falta de que se repartan los departamentos de Administración Pública, Defensa, Energía y Asuntos de la Mujer; la dirigente mantuvo a Asaduzzaman Khan al frente de Interior, pero reemplazó a A.H. Mahmood Ali, hasta ahora jefe de la diplomacia bangladesí.

A cargo de Exteriores durante la crisis de los refugiados rohinyás, Ali pasa el relevo a A.K. Abdul Momen, hermano del ministro saliente de Finanzas, Abul Maal Abdul Muhith, y exrepresentante permanente de Bangladesh ante la ONU.

“La mayoría de los miembros del gabinete son nuevos, lo que es alentador, traerán nuevas ideas y ven el mundo de una forma nueva”, indicó a Efe el exsecretario del gabinete, Ali Imam Majumder, no sin advertir de que Hasina debía haber tenido en cuenta a algunos de los pesos pesados de la Liga Awami.

A su juicio, la formación debió encontrar sitio para algunos de los “antiguos y experimentados” ministros, cuya opinión habría sido positiva para el nuevo Ejecutivo.

También se quedó fuera en esta ocasión el Aliado de la Liga Awami Partido Jatiya, que en la pasada legislatura contó con dos ministros y a partir de ahora actuará como oposición en el Parlamento, donde cuenta con 22 escaños.

El principal partido de la oposición, el Partido Nacionalista de Bangladesh (BNP) de la ex primera ministra Khaleda Zía, en prisión tras ser condenada a 17 años por corrupción, y sus aliados, ganaron apenas siete asientos en los comicios y por el momento sus legisladores se han negado a jurar su cargo.

Si los opositores, que han alegado que las elecciones fueron una “farsa” y llamaron a la repetición de la votación entre acusaciones de fraude electoral, no son investidos en un plazo de cuatro meses, sus asientos serán declarados vacantes.

Ante las pocas probabilidades de que el BNP se una al Legislativo, el exjefe de la Comisión Electoral Sakhawat Hossain ve el mantenimiento de la democracia como uno de los mayores desafíos que presenta el nuevo mandato de Hasina.

“La implementación del manifiesto electoral dado será un reto para el Gobierno, hay que tomar medidas contra la corrupción. Encima, crear un ambiente democrático liberal es, creo, el mayor desafío para el Ejecutivo”, afirmó en declaraciones a Efe.

El exsecretario del gabinete, por su parte, considera que lo más difícil será garantizar un “buen gobierno” y reducir la brecha salarial, cada vez mayor a pesar de que el Producto Interior Bruto (PIB) se ha triplicado hasta casi 250.000 millones de dólares desde la llegada al poder de Hasina en 2008.

“Por un lado el crecimiento está aumentando, pero la discrepancia de ingresos está subiendo también, lo que puede disparar la furia de un gran número de pobres. Para solventar este problema, el Gobierno debe avanzar con coraje y cautela”, advirtió Majumder.

En las elecciones del 30 de diciembre, el electorado reeligió a Hasina para su tercer mandato consecutivo, en una jornada violenta en la que murieron 17 personas en todo el país, a las que se suman dos personas más que perdieron la vida por choques entre partidarios de formaciones de distinto signo.

El BNP y la Liga Awami se han turnado en el poder desde 1991, a excepción de un breve período de tutela militar entre 2006 y 2008.