Seúl, 31 oct (EFE).- La Bolsa de Seúl cerró hoy con un nuevo descenso, atribuido por analistas locales a la falta de apetito inversor en medio de un fuerte escándalo político en Corea del Sur y a la espera de incentivos externos en los próximos días.

El índice referencial Kospi bajó 11,23 puntos, el 0,56 por ciento, hasta 2.008,19 unidades en una sesión en la que se movieron 3.730 millones de dólares, mientras el tecnológico Kosdaq cayó 15,49 puntos, el 2,42 por ciento, hasta los 624,68 enteros.

El principal indicador de la bolsa de valores surcoreana volvió a caer hoy hasta quedar ligeramente por encima de la cota de los 2.000 puntos, en una jornada en la que el escándalo de presunta corrupción y tráfico de influencias que salpica a la presidenta del país, Park Geun-hye, influyó negativamente en el ánimo de los inversores.

Además, los accionistas permanecen a la espera de las reuniones del comité de política monetaria del Banco de Japón y de la Comisión Federal de Mercado Abierto de la Fed, que podrían dar pistas sobre las tendencias a corto y medio plazo en el Kospi, según los expertos.

En el sector de la tecnología el gigante Samsung Electronics, valor de referencia del mercado bursátil local, cerró la sesión de hoy un 1,55 por ciento al alza, en su tercer ascenso consecutivo, mientras el fabricante de chips de memoria SK Hynix sufrió una fuerte caída del 3,42 por ciento.

Hanjin Shipping, la mayor naviera de Corea del Sur con problemas financieros, se disparó un 24,75 por ciento por las noticias sobre un plan de financiación del sector por parte del Gobierno del país asiático.

El principal fabricante de automóviles del país, Hyundai Motor, bajó un 0,35 por ciento y su filial Kia Motors se dejó un 1,09 por ciento.

La moneda local ganó 0,4 unidades frente al dólar, que se intercambiaba en 1.144,5 wones al cierre de la sesión.