París, 19 jul (EFE).- El expresidente francés y líder de la oposición conservadora, Nicolas Sarkozy, afirmó hoy que la prioridad de la eurozona es coordinar las políticas económicas de los países, en respuesta a la posición del jefe del Estado, François Hollande, que aboga por reformas institucionales tras la crisis griega.

“Francamente, no creo que haga falta otro parlamento más”, señaló Sarkozy en declaraciones a los medios en Niza, en reacción a un artículo de Hollande en el que reitera su propuesta de poner en marcha un gobierno económico en la eurozona, con un presupuesto específico y un parlamento propio.

Sarkozy subrayó que “lo que hace falta es coordinar las políticas económicas de forma mucho más fuerte y para eso hay que tener una política económica en Francia que no esté en contradicción con la de los demás países de la zona euro”.

Para Sarkozy, “hay que aprovechar la gravedad de la crisis para tratar de aportar una visión; de modificar en profundidad el funcionamiento de la zona euro para preparar las crisis que se anuncian, que serán extremadamente difíciles de gestionar”.

Consideró que “lo que se plantea no es ya la cuestión griega, sino la de la misma zona euro” y frente a ese desafío lo que hay que hacer es acercar nuestras economías con un liderazgo franco-alemán a la cabeza del Eurogrupo”.

“Son los europeos los que tienen que ocuparse de los problemas de Europa, no el FMI (Fondo Monetario Internacional) o los estadounidenses”, argumentó.

Aseguró que se alegra de que se haya logrado un acuerdo para el tercer rescate de Grecia, “por débil que sea”.

En alusión a su gran rival dentro de la formación conservadora Los Republicanos, el ex primer ministro Alain Juppé, comentó que “al contrario que algunos de mis amigos, estaba en favor de ese acuerdo (…). Si no hubiera habido acuerdo, Francia y Europa habrían caído en lo desconocido”.

Sarkozy también se pronunció por una “política común en materia de inmigración”, lo que a su juicio significa que “Schengen 1 debe desaparecer para ser sustituido por un Schengen 2”, que no precisó en qué consistiría.