Ereván, 24 abr (EFE).- El presidente de Armenia, Serge Sargsián, denunció hoy que la aniquilación hace un siglo de un millón y medio de armenios fue un genocidio planificado por los líderes políticos y militares del Imperio otomano (1915).

«Los armenios fueron deportados y aniquilados según un plan estatal con participación directa del Ejército, la policía, otras instituciones estatales y grupos de criminales liberados específicamente con ese fin», dijo Sargsián.

Durante su intervención en la ceremonia con ocasión del centenario del genocidio en Tsitsernakaberd, complejo dedicado a las víctimas del mismo situado a las afueras de la capital armenia, recordó que el 24 de abril de 1915 comenzó «uno de los crímenes más graves del siglo XX».

Sargsián advirtió del peligro de la negación de los crímenes contra la humanidad, en alusión a Turquía, el heredero del Imperio otomano, que se niega a reconocer oficialmente el genocidio hace un siglo de la minoría armenia.

«El reconocimiento del genocidio no es el tributo mundial al pueblo armenio y a sus mártires. El reconocimiento del genocidio es el triunfo de la conciencia humana y la justicia sobre la intolerancia y el odio», dijo.

Y rememoró que justo en abril comenzaron también el Holocausto judío y los genocidios de Ruanda y Camboya, y llamó a prevenir la repetición de esos crímenes durante el siglo XXI.