Madrid, 8 ene (EFE).- El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, advierte a los independentistas catalanes de que “cualquier quiebra de la Constitución española, “les sitúa fuera de la Unión Europea”.

En una entrevista con Efe, el jefe del Ejecutivo recuerda a los políticos independentistas que “tienen que abandonar la unilateralidad” y ser conscientes de que no tienen una “mayoría social” que apueste por la independencia en Cataluña.

“Hay un problema de convivencia, no hay un problema de independencia en Cataluña”, afirma el presidente del Ejecutivo, el socialista Pedro Sánchez.

Respecto a los partidos de la oposición española contrarios a la independencia catalana, principalmente Partido Popular (PP,conservadores) y Ciudadanos (Cs, liberales), Sánchez les advierte de que “no es posible continuar con el agravio territorial como fórmula de hacer oposición al Gobierno de España”.

Ambos partidos piden de manera insistente que el ejecutivo de Sánchez cese al gobierno independentista catalán, como ya hizo en 2017 el ejecutivo del PP, con el acuerdo del PSOE, después de que el Parlamento catalán aprobara una ilegal declaración de independencia.

Sánchez afirma que esa medida excepcional “no resuelve la crisis política en Cataluña” y apuesta por el diálogo.

En este sentido, recuerda la reunión que mantuvo el pasado mes de diciembre con el presidente catalán, el independentista Quim Torra, con quien acordó una declaración conjunta en la que reconocen que “hay una crisis política”, que debe resolverse desde el “diálogo y desde el cumplimiento de la ley”, según Sánchez.

“Nosotros queremos resolver el problema en Cataluña. No queremos vivir del problema en Cataluña como quieren otras fuerzas a nivel estatal”, concluye el presidente, quien apuesta por “un mayor autogobierno” para esa región.

Respecto al juicio que está a punto de comenzar en España contra los políticos independentistas, acusados de rebelión, Sánchez insiste en el “respeto a la independencia judicial” y en separar los aspectos jurídicos de los políticos.

“En Cataluña solamente se podrá encontrar una solución desde el sosiego, la sensatez, el sentido de Estado y, por supuesto, el poner la mirada larga, es decir, no precipitarnos”, dice Sánchez.

Desde el punto de vista de la política española, el Gobierno necesita el apoyo de los independentistas para que el Congreso apruebe su futuro proyecto de presupuestos, pero rechaza vincular esta cuestión con la crisis catalana.

“Una cosa es la negociación de los presupuestos y otra es la resolución de la crisis política en Cataluña. En la negociación de los presupuestos nosotros vamos a hacer una propuesta para el conjunto del país. Nuestra aspiración es unir a los españoles, no enfrentarlos”, concluye.