Edimburgo (Reino Unido), 23 mar (EFE).- Alex Salmond, que fue ministro principal de Escocia entre 2007 y 2014 y uno de los pilares del movimiento independentista en la región, fue absuelto este lunes de 13 delitos sexuales, incluido un intento de violación, denunciados por 9 mujeres que trabajaron con él en ese periodo.

Tras dos semanas de vistas orales que concluyeron el pasado viernes, el jurado popular del Tribunal Superior de Edimburgo, formado por quince miembros, se retiró a deliberar y en la vista de hoy acordó declarar al expolítico “no culpable” de 12 de los cargos, mientras dictaminó que otro no había podido ser probado.

El veredicto de “no probado” es uno de los tres que permite el sistema jurídico escocés -junto al de culpable y no culpable- y, en la práctica, se asimila al de no hallar culpabilidad.

ABSUELTO DE TODOS LOS CARGOS

El jurado, que debía acordar un veredicto por consenso de al menos ocho de sus miembros, encontró a Salmond “no culpable” de 12 de los cargos, incluido el de intento de violación, y consideró “no probada” la acusación de agresión con tentativa de violación.

Entre las denunciantes había una política del Partido Nacionalista Escocés (SNP) -que Salmond lideró entre 2005 y 2014-, una empleada de esta formación y varias trabajadoras del Ejecutivo escocés actual y anterior.

Durante el juicio, todas describieron situaciones en que, en contra de su voluntad, el exdirigente las había manoseado, besado e incomodado con comentarios sexuales.

Las demandantes, que declararon detrás de paneles para evitar verse con Salmond, fueron denominadas con letras para imposibilitar su identificación, dada la gran expectación mediática que ha generado el proceso.

Salmond, de 65 años, fue absuelto de haber intentado agarrar repetidamente por las muñecas, tirar hacia él e intentar besar a la Mujer B entre octubre y noviembre de 2010 en Bute House, la residencia oficial del ministro principal en Edimburgo.

También fue declarado no culpable de agredir a la Mujer D en varias ocasiones entre mayo de 2011 y junio de 2013 en Bute House, en el Parlamento escocés y en otros lugares al tocarle las nalgas, ponerle las manos sobre su ropa y acariciarle el cabello.

El delito “no probado” fue el de agresión sexual con tentativa de violación contra una de las demandantes, denominada Mujer F, que acusó a Salmond de obligarla a sentarse en una cama de Bute House, ponerse encima de ella, tocarle las nalgas, los muslos y los senos, besarle repetidamente la cara y levantarle el vestido.

SE DECLARÓ INOCENTE DESDE EL INICIO

Desde que el caso salió a la luz en agosto de 2018, Salmond, que se enfrentaba a un delito de intento de violación, uno de agresión con tentativa de violación y once agresiones sexuales, defendió su inocencia y anunció que se defendería “vigorosamente”.

Para ello, contrató a uno de los abogados más famosos de Escocia, Gordon Jackson, que también defiende a la exconsejera catalana Clara Ponsatí en su juicio de extradición a España por su papel en el referéndum ilegal que Cataluña celebró en 2017.

Durante el juicio, Salmond calificó los cargos de “fabricaciones deliberadas con un propósito político” y dijo que “nunca había intentado tener relaciones sexuales no consentidas con nadie”.

ACABA EL PROCESO JUDICIAL, PERO NO EL POLÍTICO

Después de que la jueza Leeona Dorrian le comunicara la decisión del jurado, el exlíder nacionalista hizo una escueta declaración a los medios a las puertas del tribunal, en que agradeció el apoyo de sus familiares y amigos, los mensajes recibidos durante los dos años del proceso y el trabajo de su “brillante equipo legal”.

“Como muchos sabéis, hay cierta evidencia que me hubiera gustado haber visto expuesta en este juicio, pero por varias razones no hemos podido hacerlo; en algún momento esos hechos verán la luz, pero no será este día por una muy buena razón”, afirmó.

Salmond dejó entrever así que, si bien el caso judicial ha terminado, puede haber cuestiones que se seguirán debatiendo en la arena política, y que pueden impactar en cómo el Gobierno escocés, liderado por su sucesora, Nicola Sturgeon, gestionó las denuncias en primer instancia.

El año pasado, Salmond ya ganó la batalla judicial contra el Gobierno escocés, que lo tuvo que indemnizar con 555.000 euros por haberse saltado el procedimiento en la investigación interna que se llevó a cabo sobre dos de las denuncias de delito sexual.

UN CASO MUY MEDIÁTICO

El caso de Salmond ha generado gran revuelo en Escocia, ya que todos los cargos se encuadraron entre 2008 y 2014, cuando estuvo al frente del Gobierno regional y del SNP, logrando ensanchar la base del movimiento independentista hasta conseguir que Londres permitiese la celebración de un referéndum de independencia.

El carismático político perdió la jugada y en 2014 tuvo que dimitir después de que el 55 % de escoceses rechazase la separación. Sin embargo, logró afianzar un movimiento que se ha visto reforzado con la salida del Reino Unido de la Unión Europea, y cuyo liderazgo recayó en la que había sido su vicepresidenta, Nicola Sturgeon.

Remei Calabuig

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