Moscú, 5 feb (EFE).- El Kremlin negó hoy tener responsabilidad en la suspensión de las conversaciones de paz para Siria que se celebraban en Ginebra, abandonadas por la oposición ante el avance del Ejército sirio y los bombardeos de la aviación rusa.

“No es cierto. Rusia se esfuerza de forma consecuente para lograr una solución política al conflicto. Rusia presta apoyo al Gobierno legítimo de Siria en la lucha contra el terrorismo y al mismo tiempo, se esfuerza en el ámbito político-diplomático”, dijo a los periodistas el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov.

Pese a la negativa de la oposición siria a volver a la mesa de negociaciones hasta el cese de la ofensiva sirio-rusa, Moscú confía en que “el proceso continuará de una manera u otra”, agregó.

Un miembro de la delegación opositora, conformada en el llamado grupo El Riad, manifestó en declaraciones a Efe que ve difícil la reanudación de las negociaciones mientras siga “la ocupación rusa e iraní en Siria”.

Rusia e Irán son los dos principales aliados internacionales del régimen de Bachar al Asad: la aviación rusa realiza una campaña de bombardeos en el territorio sirio desde septiembre, mientras que la República Islámica ha enviado a combatientes y expertos militares que colaboran con los soldados sirios.

Moscú mantiene que sus ataques aéreos tienen como objetivo las posiciones de las milicias terroristas y asegura que seguirá su campaña hasta lograr vencer a los extremistas.

“El objetivo de nuestras unidades ha sido y seguirá siendo luchar contra los grupos terroristas y ayudar a su aplastamiento en la tierra siria. Como demuestran los partes de guerra, los ataques de la aviación rusa son efectivos para la consecución de ese objetivo”, dijo ayer la portavoz de la cancillería rusa, María Zajárova.