Moscú, 17 jul (EFE).- Rusia acusó hoy a las autoridades de Ucrania de aparentar el cumplimiento de los acuerdo de paz de Minsk por presentar unas enmiendas constitucionales que «no tienen ninguna relación» con el plan de arreglo al conflicto en la regiones orientales ucranianas de Donetsk y Lugansk.

«El proyecto de enmiendas constitucionales sobre la descentralización (…) fue preparado no sólo sin la participación de los verdaderos representantes de Donetsk y Lugansk, sino que tampoco toma en cuenta los intereses del este de Ucrania», se afirma en una declaración del Ministerio ruso de Asuntos Exteriores.

Según esa cancillería, las modificaciones constitucionales que están en estudio en la Rada Suprema (Parlamento) de Ucrania «no tienen ninguna relación con los acuerdos de Minsk».

Dichos acuerdos, añade el documento, incluyen una serie de medidas para «garantizar de manera permanente» la descentralización, el estatus especial de las zonas de las regiones de Donetsk y Lugansk que no están bajo el control de Kiev.

Para Exteriores, el intento de Kiev de presentar estas modificaciones para ser incluidas en artículos transitorios de la Constitución como cumplimiento de los acuerdos de Minsk «no es más que una simulación y no debe engañar a nadie».

Ayer, la Rada dio su visto bueno al comienzo del proceso de enmiendas constitucionales para la descentralización del país, que según Kiev, prevé un régimen especial para las zonas controlada por los separatistas prorrusos.

Pero Denís Pushilin, negociador jefe de la autoproclamada república popular de Donetsk, se apresuró a declarar que las enmiendas constitucionales presentadas por el presidente ucraniano, Petró Poroshenko, no se corresponden con los acuerdos de Minsk.

«Poroshenko no propone nada concreto», dijo el dirigente prorruso, citado por DAN, la agencia de los separatistas, al señalar que el proyecto se refiere únicamente a disposiciones transitorias, «que perderán su vigor en un año o año y medio».

Pese al plan aprobado en Minsk, los separatistas y los militares ucranianos se acusan a diario de violar el alto el fuego declarado en la zona del conflicto y de emplear armamento pesado, prohibido por ese documento.

Según los últimos datos de la ONU, cerca de 6.500 personas, entre combatientes y civiles, han muerto en el este de Ucrania en quince meses de conflicto.